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September 01 Álvaro de Campos "Postergación" La plachadora. Pablo Picasso 1904. Pasado mañana, sí, sólo pasado mañana... Me pondré mañana a pensar en pasado mañana, Y así será posible; pero hoy no... No, hoy nada; hoy no puedo. La persistencia confusa de mi subjetividad objetiva, El sueño de mi vida real, intercalado, El cansancio anticipado e infinito, Un cansancio de mundos para tomar un tranvía... Esta especie de alma... Sólo pasado mañana... Hoy quiero prepararme, Quiero prepararme para pensar en el día siguiente... Él es el decisivo. Tengo ya el plan trazado; pero no, hoy no trazo planes... Mañana es el día de los planes. Mañana me sentaré al escritorio para conquistar el mundo; Pero sólo conquistaré el mundo pasado mañana... Tengo ganas de llorar, Tengo ganas de llorar mucho de repente, de adentro... No, no quieran saber nada más, es secreto, no lo digo. Sólo pasado mañana... Cuando era niño el circo del domingo me divertía toda la semana. Hoy sólo me divierte el circo del domingo de toda la semana de mi infancia... Pasado mañana seré otro, Mi vida se hará un triunfo, Todas mis cualidades reales de inteligente, leído y práctico Serán convocadas por un edicto... Pero por un edicto de mañana... Hoy quiero dormir, redactaré mañana... Por hoy, ¿cuál es el espectáculo que me devolvería la infancia? También para que compre las entradas mañana, Porque pasado mañana es cuando está bien el espectáculo... Antes, no... Pasado mañana tendré la pose pública que mañana estudiaré. Pasado mañana seré finalmente lo que hoy no puedo nunca ser. Sólo pasado mañana... Tengo sueño como el frío de un perro vagabundo. Tengo mucho sueño. Mañana te diré las palabras, o pasado mañana... Sí, tal vez sólo pasado mañana... El porvenir... Sí, el porvenir... July 15 La izquierda está devaluada![]()
A sus dos añitos y medio la Guada descubrió las tijeras. Es así que se la pasa cortando papeles y pidiendo ayuda para poder hacerlo a gusto. De cuando en cuando me dice: mamá, ¿me ayudás? Entonces me da un papel que va de muy grande a minúsculo y me pide que lo tenga tenso, así es más fácil cortarlo. Ayer estábamos en este ritual y pasaba que no conseguía lograr ningún corte, entonces le dije que probara con la mano derecha, que parece ser su mano dominante. Cambió de mano la tijerita y con una sonrisa amplia se lo pasó cortando y cortando, hasta que miró preocupada su mano izquierda y mostrándomela con gesto de sorpresa exclamó: ¡ésta no anda! June 18 Hombre sin limones...Allá por los ´80 se estrenó la película Grease con John Travolta y Olivia Newton John. Yo tenía 11 años y no la vi, quizás estaba prohibida para menores o porque mi hermana- ya de 14- no quiso que la acompañara al cine. Lo cierto es que teníamos el disco doble y lo gastábamos de escucharlo. Algunas imágenes del film fueron difundidas por tv y yo las emulaba; encerrada en mi cuarto y frente al espejo bailaba y cantaba con frenesí. No sabía inglés, así que cantaba según la fonética y el resultado se acercaría más al personaje de Capusotto que canta “un inglés de mierda” que a un cantante anglófono. Me gustaban varias canciones pero sobre todo una balada cantada por la bionda Olivia. La balada me sonaba muy romántica e imaginaba que con esa melodía diría frases encantadoras y plenas de emoción. Nunca se me ocurrió buscar la letra en castellano o averiguar de alguna manera qué diría, la canción ya tenía un sentido para mí en esos acordes y el tono de la voz. Entonces, muchas veces, estando sola, cerraba las persianas de mi cuarto y me mandaba la actuación de cantar junto al disco. Me imaginaba que era una actriz cantando en una comedia musical al chico que le gustaba y a veces ponía una silla en el centro y le cantaba como si allí estuviera sentado. Realmente disfrutaba este romanticismo de la balada que sólo se interrumpía o menguaba en dos circunstancias: cuando entraba de sopetón mi hermana y se mataba de risa al verme y cuando llegaba el estribillo. Para cantar el estribillo por fonética yo escuchaba y por lo tanto cantaba: “Hombre sin limones… tu iú”. Realmente no era romántico pero ya me era imposible luego de adquirir esta fórmula trocarla por otra menos disparatada. Hace poco nomás,
después de tanto tiempo sin escucharla, la busqué en San Youtube y allí estaba
el video. Como no sabía el título la busqué por su intérprete y me enteré que “Hombre sin limones tu iú” era “Hopelessly
Devoted to you”… Pero...¡siempre recordaré los limones al escuchar la canción! jiji Soy irremediablemente devota a tí Ya sé que el mío no es el primer corazón roto,
Pero ahora no tengo ningún lugar donde esconderme
March 26 El chico del pulóver anaranjado con franjas azulesViajo a terapia en colectivo durante una hora hasta Belgrano. Pasó una tarde de marzo que tomé el colectivo unos minutos antes de lo habitual y llegué temprano. Fui a la plaza cercana al consultorio y empecé a elegir algún banco para sentarme hasta la hora de la sesión. A simple vista estaban todos ocupados, pero encontré uno vacío. Apuré el paso mientras buscaba un cigarrillo en la cartera, cuando vi que se dirigía hacia el asiento elegido un adolescente o cómo decir, un chico saliendo de la adolescencia o bueno, un hombre de unos veintipico. De inmediato me llamó la atención su apariencia, vestía un pulóver y hacía mucho calor. Los colores de la prenda eran muy llamativos, un anaranjado subido con franjas en azul Francia. Lo voy a llamar chico. El chico iba caminando lentamente y con aspecto de rigidez, no tanto como las momias andantes de las películas pero más o menos. Tenía el pelo más bien largo, rubio claro, lacio, y rígido también. El jean era celeste claro, como esos llamados prelavados que se usaban hace tiempo. Zapatillas. El pulóver también me hacía acordar a unos de años atrás, con diseño geométrico y bastante largo. Viendo su andar pétreo pensé que el chico quizás estuviera drogado o hubiera tomado alcohol o tendría algún problema físico, no sé. También fantaseé que parecía un visitante del pasado recién bajado de la máquina del tiempo y todavía aturdido. Lentamente se sentó en el banco, pero justo en un extremo, dejando las tres cuartas partes libres. Yo ya llegaba al banco cuando pensé mejor buscar otro vacío, como hago siempre. Cuando estaba por pasar por adelante del chico sentado y a punto de encender el cigarrillo me dijo con voz tenue: señora, ¿puedo hacerle una pregunta? Y esperó mi respuesta. Sí, le dije, con cara de susto, no sé bien por qué o quizás porque todo lo que había inferido de él. ¿Sería tan amable de regalarme un cigarrillo? Sí, sí, le dije y busqué en la cartera, un tanto sorprendida por el uso del verbo regalar. Tardé bastante en dar de nuevo con el paquete hasta que le ofrecí uno, el que tomó tras acercar el brazo con extrema lentitud hasta mi mano . Le estoy muy agradecido, me dijo. De nada, o está bien, algo así dije sonriendo y retomando veloz la marcha, pero su voz nuevamente me lo impidió al decir: ¿sería tan amable de darme fuego? Sí, sí, le dije, agregando: ¿te molesta si te doy de acá? mostrándole mi cigarrillo prendido y sorteando la búsqueda en la cartera. Está bien, me dijo y tomándolo juntó la pequeña braza con el extremo del suyo apagado y empezó a sorber aire… lentamente. Lo observaba, y vi sus uñas medianamente cortas con mugre oscura debajo. Y pensé en esos largos segundos que quizás hacía tiempo que no se bañaba, o se ensució las manos, o no sé. Lo miré y vi que la rigidez de su cabello dorado era debido a lo mismo, se notaba que el pelo no había sido lavado hace tiempo. Su piel también se veía con aspecto graso, y sus manos me hicieron acordar a las manos del conocido dibujo de Durero, de dedos largos, pero sin nudos visibles, estilizadas, sin arrugas. Me devolvió el cigarrillo y con una leve sonrisa repitió: le estoy muy agradecido. Le devolví la sonrisa y le dije algo así como de nada, chau. Seguí caminado hasta encontrar un banco y pensé en los modales del chico, en sus manos, en su paz extrema. La reiteración del agradecimiento con idénticas palabras y tono me hizo acordar a Bartleby con su calmo y obsesivo “preferiría no hacerlo”. Los cinco minutos que estuve en la plaza pensé en él, en el misterio que desprendía. Ya se había ido del banco y caminaba rígido con el cigarrillo. Pensé que no me tendría que haber agradecido el pucho, después de todo es una mierda, pero bueno, se entiende, un fumador que se quedó sin tabaco agradece mucho el gesto. Se hizo la hora y fui a terapia. A los dos días se me ocurrió visitar a mis padres con mi hija. Era una mañana soleada y calurosa. Tomamos unos mates y cuando estábamos por volver a casa mi padre comenzó a sentirse mal, leves mareos, pero como es hipertenso decidió ir a la farmacia para ver cómo andaba su presión. Le dije que lo acompañaría pero no quería, insistiendo en que él podía ir solo. Seguí insistiendo y fuimos los tres, de paso nosotras volveríamos a casa después de la farmacia. Una vez ahí le tomaron la presión y resultó dentro de los parámetros normales. Cuando nos íbamos, me encontré con una compañera del secundario que hacía cuatro años no veía, estaba con su hijo de un año, así que nos quedamos hablando largo rato en la puerta del negocio. Al volver a casa – con mi padre también que insistió en acompañarnos- pensé en cómo cambian sobre la marcha los pequeños planes que uno hace, había seguido el impulso de tomar unos mates una hora nomás en lo de mis viejos y los hechos: mareos, encuentro con mi amiga, habían dilatado la salida más de dos horas. Cuando estábamos por cruzar la calle de un pasaje a dos cuadras de mi casa y mientras veníamos hablando animadamente miré hacia la derecha y lo vi. Dos días después de esa aparición en la plaza el chico de aspecto sedado estaba caminado lentamente por el medio de la calle del pasaje. Como en un déjà vu, la visión era idéntica, misma ropa, mismo andar, mismo estado del pelo, mismo o más calor, sin cigarrillo. Lo miré de nuevo, dándome vuelta y viendo que seguía su marcha calma. Me dio una sensación de extrañeza, como si el libro Buscando a Wally – donde los niños deben buscar a este personaje siempre idéntico en distintos escenarios dibujados con profusión de seres y objetos- se hubiera hecho realidad. Le conté a mi padre: ¿ves a ese chico? Sí, sí. ¿no ves nada raro? Y… sí, camina raro. Seguí: además con este calor está en pulóver. Y sí, hay gente que se viste así con calor. Sí, pero yo lo vi en Belgrano, hace dos días, lejos de acá, con la misma ropa, mismo andar, ¿no es una casualidad increíble? Y sí, me dijo. Nada más. Si no hubiera ido a tu casa y a la farmacia y visto a Vanesa no lo hubiera visto. Y que lo haya visto no significa tampoco nada, supongo. Pensé que son así algunas casualidades o probabilidades estadísticas, o lo que sea, azarosas y sin sentido. Y si tenía algún sentido y acá entramos al resbaladizo mundo de leer los hechos como señales, a mí se me escapa. Quizás tuvo como sentido el que hoy lo recuerde y lo cuente y quién dice alguna vez se me ocurra escribir un cuento dándole sentido a la reiterada visión del chico del pulóver anaranjado con franjas azules. March 11 WALT WITHMAN La Sociedad de los poetas muertos
October 27 Domingo en Palermo: Muestra de Antonio PujíaEl domingo fui con Marcelo y Guadalupe a ver la muestra de Antonio Pujía en el Sívori, tradicional museo de arte ubicado en el rosedal de Palermo. Había visto hace poco un programa de TV dedicado al escultor donde además de anunciar la muestra se daba a conocer su trayectoria a través de una entrevista. Me atrajeron - además de las obras- los relatos de Pujía sobre su vida y su trabajo como escultor. El sol estaba a pleno, el cielo sin nubes y un cierto calorcito me bañó de un ligero sudor. La caminata al museo se hizo un poco larga, ya que había un nutrido tránsito de personas por las sendas. Hacía mucho que no iba un domingo a Palermo y quedé sorprendida, como viendo una película que podría titularse: “Palermo en movimiento brioso”. Es que por todas partes que paseaba la mirada veía gente corriendo, caminando tipo marcha, jugando a la pelota, patinando con rollers ( había muuuchos), patinetas, andando en bicicleta, motitos, en autitos de tres y cuatro ruedas que alquilan en el lugar, en mateos (carro tirado por caballos), alguno con bastón, otros como la Guada en cochecito de bebé…muchas ruedas, muchos grados de velocidades, ¡si lo hubieran visto los futuristas! Je. Esto que cuento pasaba en las dos sendas asfaltadas y en el pasto, pero si uno miraba el lago veía pasar gente en esos botes a pedales ( de los cuales recuerdo haber bajado -alguna vez y hace mucho- sintiendo que las piernas no me pertenecían), botes comunes, gente en las orillas , chicos tirando cositas al agua; no me fijé si había patos, seguramente andarían escondidos. Esto pasaba en el agua. Miré al cielo y lo vi rayado por los hilos de los barriletes flotando con gracia, otros temblorosos, otros en caída libre. Claro que no todos andaban en ruedas o pedaleando, había otros recostados en el pasto, tomando sol, mate, de todo, mucho torso desnudo, bikinis, algún destemplado con campera. Y yo, que siempre tengo mis muletillas que me dieron el nombre de “mujer térmica” : ay, qué calor, ay, que frío, usé más la primera , mientras sentía resbalar las gotas de transpiración por la espalda. Ahí nomás pensé si no existía un antitranspirante para espaldas, pero reflexioné que de haberlo mejor no lo usaría porque sino ¿dónde va todo ese sudor? ¿queda reprimido y después retorna de otra manera? ¿cómo síntoma? Seguí transpirando. Marcelo llevaba el coche de Guada que forcejeaba por bajar mientras le decíamos: ya llegamos, después vamos al pasto. Llegamos. Mucha gente. Entrada: $1. Guadalupe baja del coche, entra a la sala y va corriendo y sonriendo hacia dos nenas de unos cinco años que se quedan sorprendidas y juegan a escaparse y esconderse entre las obras de gran tamaño. La Guada grita feliz porque le encanta jugar a las escondidas. Lo miro a Marcelo con las cejas levantadas y le digo: …no vamos a ver mucho las obras, ¿no? Nos reímos primero nerviosos tratando de guiar a Guada para que no tire nada, después me relajé y sintonicé con la Guadi para ver la muestra juntos. Y disfruté mucho mirándola a ella y a través de su mirada miré las obras de Pujía, sin el orden propuesto , así, como podía según ese ritmo deambulante de mi hijita. Guadalupe tocaba cada obra con su manito y al instante decía: éte, como que ya lo había visto, tocaba y éte. La muestra es retrospectiva y su eje es “ La mujer”. Así, nos paramos ante un desnudo y la Guada dijo contenta: ¡teta!, y era una teta. Y así fue señalando: oco ( ojo), etc. Tocó también unas figurillas pequeñas hasta que vino el cuidador de sala y amablemente nos pidió que no lo hiciera porque se podían caer. Le explicamos que las chiquitas no se tocan y seguimos. Había una escultura de una chica de unos diez años tamaño natural y la Guadi le dijo: ¡tetate! ( sentate) y yo le daba mil besos de ternurita que me daba. La mirada de Guada mostraba sorpresa y se quedaba mirando minuciosamente las caras, acariciando el frío bronce o el mármol. A veces les decía hola y chau a las obras. En un momento Marcelo se fue con Guada a ver un sector y yo fui a una salita con obras de Pujía dedicadas a Amadeo Modigliani. Fue lo que más me gustó. Quería fotografiar alguna, pero no se podía. Tampoco se podía manipular unas cabezas de bronce con capas desmontables y me pareció una pena, ya que son obras que fueron pensadas con esa dinámica, si no se “desarman” se ven sólo cabezas; pero desarmándolas – como hizo Pujía en el programa de Tv- cambian por completo, aparecen figurillas, otros rostros, otros sentidos. Si no hubiera ido con Guadalupe hubiera mirado distinto la muestra, pero así tuvo ese plus de disfrute de mirarla a ella mirando y de intentar mirar a través de sus ojos. Fue una hermosa experiencia.
Se pueden ver más imágenes de Pujía en:
http://www.flickr.com/groups/cafelahumedad/discuss/72157606230722953 (página de Sandro Pujía, hijo del escultor)
Datos biográficos:
Antonio Pujía . La Paz. Homenaje a Modigliani
Desnudo, Amadeo Modigliani
(esta imagen estaba en la puerta del baño de mujeres en la escuela de Bellas Artes
Prilidyano Pueyrredón)
Amor y floresta. De la serie Besos con alma de bandoneón.
" Los amantes" De la serie " Los Amantes"
Susana con flores y Ventana de la primavera
música barroca Serie Las Mujeres
Belleza ofendida defendida
Serie La Dictadura
(es una de las cabezas desmontables)
October 17 ¡FELIZ DIA DE LA MADRE!Les deseo a las madres que lean esto – y a las que no, también- un muy feliz día. Sé que se festeja el domingo, pero quizás no pueda entrar antes. Hice el dibujito de la cigüeña porque recordé que fue la primera explicación que me dio mi madre cuando le pregunté de dónde venían los hijos. También me dijo lo del viaje a París, y lo de la semillita, pero lo de la cigüeña me había gustado (y un poco asustado). Hay infinitas maneras de vivir la maternidad, sólo conozco la mía. Y te agradezco hijita, aunque todavía no sepas leer, que hayas llegado a mi vida y me des este título tan esperado: MAMÁ. Aunque me pintes todas las paredes te amo. Porque las paredes se lavan, se repintan, pero todo el arco iris que pintaste en corazón va a durar toda la vida ¡y encima lo llevo puesto a todas partes! October 05 Otra joyita! " Viaje a Marte" de Juan Pablo Zaramella " Viaje a Marte" es un cortometraje muy disfrutable. Con pocos rasgos de fisonomía los personajes animados transmiten tan rica expresividad; además el doblaje es otra joyita en un tono bien local, me río recordando la primera vez que lo vi y escuché la voz de la madre del protagonista .. me hizo acordar a mi mamá con sus gritos al llamarnos ( y mi casa no era tan grande!).
Sobre el director:
Juan Pablo Zaramella nació el 7 de abril de 1972 en Buenos Aires, Argentina.Egresado del Instituto de Cine de Avellaneda como Director de Cine Animado, empieza su carrera haciendo animaciones para publicidad.En 1998 comienza a colaborar con el diario Clarín haciendo ilustraciones e infografías. Estos trabajos han obtenido numerosos premios de la Society of News Design (SND) y Malofiej (España).A partir del año 2000, Juan Pablo comienza a producir cortos independientes junto con su mujer y productora Silvina Cornillón. Estos trabajos han obtenido un importante reconocimiento en todo el mundo.En Argentina, sus películas han obtenido por dos años consecutivos el premio al Mejor Corto del Año que otorga el Instituto de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).Su trabajo Viaje a Marte, realizado en colaboración con el guionista Mario Rulloni, lleva ganados más de 45 premios internacionales.Su último corto Lapsus está participando actualmente en los más importantes festivales del mundo. ( De www.zaramella.com.ar)
Para ver otros cortos de Zaramella :
Parte I ( dura unos ocho minutos cada parte)
Parte II
October 03 Una Joyita: "Vincent" (1982), corto de Tim Burton , con voz de Vincent Price....!!! Hace un tiempito estoy asistiendo a un curso de Animación y descubriendo un campo maravilloso. Y así, buscando en youtube , encontré este corto de Tim Burton de clima tan vincentpranianao , burtoniano y poeniano ( por Poe , ja) : ¡ exquisita mixtura ! Encima tiene un valor agregado : la voz de Vincent Price en el relato... ¡tengo miedo! ¡Ojalá lo disfruten!
October 01 Dedicado a los desafinados. Joao Gilberto
September 24 Guadalupe y sus dibujos
Mi hija Guadalupe cumplió el veinte de septiembre un año y diez meses, y por estos tiempos una de sus más placenteras actividades es: dibujar. Le dimos crayones y papeles de distintos tamaños, blocks, pizarras, pero sus soportes predilectos son las paredes y pisos, quizás hay una muralista en germen..¡ y yo coartándola!. Y sí, me doy cuenta que prefiere los muros porque no se mueven como el papel, son amplios y permiten dibujar de parada y encima con las dos manos. Pero le digo que no. Guadi: no en la pared, dibujá en el papel. Ella ya aprendió a decir papel: "pel" dice riendo. Sus momentos de clímax dibujístico son aquellos en que estoy cocinando ; entonces la miro y veo que está jugando plácidamente con sus chiches. Al rato vuelvo a mirarla y me encuentro con la visión de la pequeña con un crayón en cada mano dibujando en el muro con movimientos que recuerdan a un director de orquesta en el momento de un molto vivace. La miro y se me dibuja una sonrisa porque el espectáculo es de una alegría contagiosa, pero rápidamente cambio el registro y voy hacia ella diciendo noooo, no Guadalupe, en el papelll. Ella se asusta primero y cuando ve que me acerco dibuja rápido mientras repite como letanía :no, no, no, acompañándolo con líneas netas como tajos. Me agacho, le doy un beso, un abrazo y le explico – medio culposa- que ahí tiene todos sus papeles para dibujar, pero claro, comparados con la pared blanca ¿qué placer da un papel?. Hace unos días me detuve un tiempo a ver las paredes de mi casa y se ve que cocino mucho o no sé en qué momentos habrá ocurrido, pero las paredes , el placard, espejos, muebles , tienen grandes y pequeños grafismos, y cuando vienen visitas Guadalupe los lleva de la mano y los señala orgullosa: ete, ete , ete y señala con el dedito. Algunos ya los borré ante su mirada de sorpresa, sobre todo los de la heladera con Birome (salieron solo con goma de borrar) y ahora me queda el resto. Antes de hacerlo se me ocurrió tomarles unas fotografías y lo hice. Cuando me vio no dejaba de sonreír y señalarme unos inhóspitos, en zócalos, debajo de la mesa, sillas. Registré casi todo, parecía una pericia. Ahora se me ocurrió forrar una mesita baja con papel afirmado con cinta adhesiva y veremos qué pasa. Igualmente creo que las paredes ya las dejó porque quedaron todas ocupadas y siempre busca superficies nuevas. Cuando escribo esto obviamente me acuerdo de la canción de Víctor Heredia: Dulce Daniela “anda pintando toda la casa con trozos de crayón, rojo a los muros, verde al oscuro sillón del comedor…” ja. Y también de Galeano :
En las profundidades de una cueva del río Pinturas, un cazador estampó en la piedra su mano roja de sangre. Él dejó su mano ahí, en alguna tregua entre la urgencia de matar y el pánico de morir. Y algún tiempo después, otro cazador imprimió junto a esa mano su propia mano negra de tizne. Y luego otros cazadores fueron dejando en la piedra las huellas de sus manos empapadas en colores que venían de la sangre y de las cenizas, de la tierra, de las flores. Trece mil años después , cerquita del río Pinturas, en la ciudad de Perito Moreno , alguien escribe en una pared: Yo estuve aquí.
September 15 MAROSA DI GIORGIO. LOS PAPELES SALVAJES.
Marosa di Giorgio ( datos biogr. al final)
Los relatos en prosa y poemas que siguen los encontré en “ Los Papeles Salvajes” II ( el uno no lo conseguí, je), parte de su antología. Me enteré de Marosa por una actriz, Érika Rivas, que citó en una entrevista un poema lindo y breve , que copiaré como cierre. Estoy disfrutando mucho este libro y a veces al leerlo siento perfumes de la infancia, de naturaleza, sonidos metálicos y de aleteos.¿Será un libro mágico? ¡Que lo disfruten también! :
Hice una máscara. Con vello de mariposas y alitas de gladiolo, y un procedimiento muy especial. Y ella cobró leve vida. La puse en una caja de color rosa. Y de nombre, Laura, en homenaje al bosque de laureles de donde soy oriunda, y del aire de oro de cada mañana, allá. Y, aun bajo un nombre así, ella padece. Algunos días la llevo sobre el rostro. Los días de la divinidad. Entonces, la gente me nombra Laura. Y yo voy con el cabello diestramente arreglado, y desnuda, porque esa cara artificial y verdadera, no admite ningún traje. La gente clama: Laura está en la confitería. En el liceo. En el río. …Y, ahora, sólo miro la vacía caja donde un día durmió Laura.
Cae un resplandor sobre los robles. No se sabe si es de tarde o es de noche. Rueda al suelo el libro miniado. Llegan las tías. O sólo una , la única; o muchas; Y hablan con mi madre; Así, todas las cosas del pasado retornan juntas. Yo, como siempre, estoy en una esquina de la habitación. Tomo, otra vez, el libro de Kells. El viento hace sonar las arpas. Y de mi rojo cabello sale música.
Qué mañana extraña. De los tallos del rosal, en vez de rosas, salen topitos, corren hacia la pared en procura de almuerzo. Mamá, como siempre, viene desde las salas, con el batón blanco, la diadema. Acomodo mis lápices y cuadernos. Dentro del espejo está el Diablo. El que aperece, de tanto en tanto, por la casa. Hizo una fogata; le echa rosas y ratones, una mujer, una niña. Quiere quemar el mundo. Tal vez, no. Sólo juega. Es delgado, alto y de sonrisa leve. Mamá y yo salimos al jardín. Los cielos se ven cubiertos de margaritas y dulce pasto. Pero el sol está casi al alcance de los dedos. Es una telaraña ardiente. Nos deja transformadas y brillantes, cada una mira a la otra sin reconocerla.
Vino de visita una estrella; de noche, porque de día no hay estrellas. Tenía el pelo brillante y cinco picos. Hacía aparecer, lejos, cosas muy disímiles a ella, lirios de un día, blancos, atigrados, que se esforzaban por acercársele, formar lista a sus pies, picos. Ella daba una luz fuerte, un aroma a damasco. La miramos de reojo, con miedo, escudriñándole las diademas sucesivas, su relojería de esmeraldas y de perlas, ese entredós con turmalinas. Pero todo eso no era cierto: ella no era de oro, era de estrella. Igual, preguntábamos qué es, un reloj, un hada. Le dijimos margarita. Ella daba un murmurio de trasmundos que aterraba y encantaba. Pusieron sobre la mesa cosas selectas destinadas a vivir siempre en los armarios; miosotis, menta, trozos de encajes. Y creo que ella algo cenó, tomó algo con sus manos delicadísimas y sus dientes de maíz.
Estoy sentada en el lugar de siempre, en el mismo sitio. Esperando vengas. Con el vestido azul, el collar y el abanico. Virgen de las tardes de mi vida. En tanto arde la estrella vesperal envuelta en lágrimas que hará nacer los lirios, cirios, setas rojas y de color de rosa. Mamá: ¿Eso cómo se llama? Y aquello ¿qué es? Enséñame mamá. Ayúdame. En medio de esta tarde oscura. En medio de esta noche fría.
A estos dos seres que viajaron desde lo hondo de los universos, a juntarse y crearme, Pedro y Clementina –Clementina, Pedro,ahora aparentemente no visibles, Dejo el pimpollo sacro de la rosanieve. Dejo la rosa roja de la resurrección sombría.
“ Soy la Estrella del Sur” , se oyó en la ventana. Miré y vi una estrella. Dijo que iba a dar a luz. Y esto tenía cierta redundancia. Le dije: Entra. Y entró deslizándose sobre sus cinco pies con extrahumana gracia. El lecho para huéspedes era pobre para ella, y el mío, también. Se posó en un rincón como un pulpo vaporoso y luminoso. Yo iba de una pared a otra y venían pequeños gritos como si ya le doliera mucho. Pensé en llamar a mi madre y las vecinas, pero, tal vez, ellas dirían: Esa estrella que vino, ¿será casada?... Me restregué los ojos, las manos. Como siempre, no hice lo que era preciso. Hasta que se oyó un grito eléctrico y enorme. Cuando me acerqué al lugar del nacimiento, la estrella ya se iba, volaba. La seguía otro cuerpo, chico y deslumbrante.
Sea donde sea, sé que me estás esperando, allá en lo hondo de la casa de las quintas, con sus cordeles de sol y luna, su pobre y extraña maravilla.
De: Marosa di Giorgio, Los papeles salvajes (II) Adriana Hidalgo editora. Buenos Aires.2000
Poeta uruguaya nacida en Salto en 1934. ( De: www.amediavoz.com ) August 29 FERNANDO PESSOA Y HETERÓNIMOS IIIBorrador manuscrito sobre el origen de los heterónimos(texto manuscrito, tal vez 1935) Tuve siempre, desde niño, la necesidad de incrementar el mundo con personalidades ficticias, sueños míos rigurosamente construidos, contemplados con claridad fotográfica, comprendidos por dentro de sus almas. No tenía yo más que cinco años, y, niño solitario y no deseando estar sino así, ya me acompañaban algunas figuras de mi sueño –un capitán Thibeaut, un Chevalier de Pas– y otros que ya se me olvidaron, y cuyo olvido, como el imperfecto recuerdo de aquellos, es una de las grandes saudades de mi vida. Esto parece simplemente aquella imaginación infantil que se entretiene con la atribución de vida a muñecos o muñecas. Era, sin embargo, más: yo no necesitaba muñecos para concebir intensamente esas figuras. Claras y visibles en mi sueño constante, realidades exactamente humanas para mí, cualquier muñeco, por irreal, las destruiría. Eran gente. Más allá de esto, esta tendencia no pasó con la infancia, se desarrolló en la adolescencia, se arraigó con su crecimiento, se volvió finalmente la forma natural de mi espíritu. Hoy ya no tengo personalidad: cuanto en mí haya de humano, yo lo dividí entre los autores diversos de cuya obra he sido el ejecutor. Hoy soy el punto de reunión de una pequeña humanidad sólo mía. Se trata, con todo, simplemente del temperamento dramático elevado al máximo; escribiendo, en vez de dramas en actos y acción, dramas en almas. Tan simple es, en su sustancia, este fenómeno aparentemente tan confuso. No niego, sin embargo –favorezco, incluso–, la explicación psiquiátrica, pero debe comprenderse que toda actividad superior del espíritu, porque es anormal, es igualmente susceptible de interpretación psiquiátrica. No me cuesta admitir que sea loco, pero exijo que se comprenda que no soy loco diferentemente a Shakespeare, cualquiera que sea el valor relativo de los productos del lado sano de nuestra locura. Médium, así, de mí mismo todavía subsisto. Soy, sin embargo, menos real que los otros, menos cohesionado [?], menos personal, eminentemente influenciable por todos ellos. Soy también discípulo de Caeiro, y todavía me acuerdo del día –13 de Marzo de 1914– cuando, habiendo “oído por primera vez” (esto es, habiendo terminado de escribir, de un solo sorbo de espíritu) gran número de los primeros poemas de El Guardador de Rebaños, inmediatamente escribí, al hilo, los seis poemas-intersecciones que componen Lluvia Oblicua (Orpheu 2), manifiesto y lógico resultado de la influencia de Caeiro sobre el temperamento de Fernando Pessoa. Fernando Pessoa
Publicado por Carlos H. Rasines Etiquetas: 1935, Heterónimos, Páginas íntimas En: www.ensayopessoa.blogspot.com …………………………………………………………………………………………………………………..
Datos biográficos de Fernando Pessoa y Heterónimos , por Antonio Tabucchi
Fernando Pessoa
Fernando António Nogueira Pessoa nació el 13 de junio de 1888 en Lisboa, hijo de Madalena Pinheiro Nogueira y Joaquim de Seabra Pessoa, crítico musical de un periódico de la ciudad. Cuando tenía cinco años murió su padre, enfermo de tuberculosis. Su abuela paterna, la señora Dionísia, sufría una grave forma de locura y murió en un manicomio. En 1895 se trasladó a Sudáfrica, a Durban, porque su madre se había vuelto a casar con el cónsul portugués en Sudáfrica. Hizo todos sus estudios en lengua inglesa. Volvió a Portugal para matricularse en la universidad, pero no continuó los estudios. Vivió siempre en Lisboa. El ocho de marzo de 1914 apareció su primer heterónimo, Alberto Caeiro. Le siguieron Ricardo Reis y Álvaro de Campos. Los heterónimos eran “otros yoes”, voces que hablaban en él y que tuvieron una vida autónoma y una biografía. Inventó todas las vanguardias portuguesas. Vivió siempre en modestas pensiones o en habitaciones alquiladas. En su vida conoció un único amor, Ophelia Queiroz, empleada como mecanógrafa en la empresa de exportación e importación en la que él trabajaba. Fue un amor intenso y breve. En vida publicó solamente en revistas. El único volumen publicado antes de morir fue una plaquette titulada Mensaje, una historia esotérica de Portugal. Murió el 30 de noviembre de 1935 en el hospital de S. Luís do Franceses de Lisboa, debido a una cirrosis hepática, probablemente causada por el abuso del alcohol. ( En “ Sueños de sueños” Tabucchi agrega: (…) “ tuvo siempre la conciencia de ser un genio y el temor de volverse loco como le había sucedido a su abuela paterna. Sabía que era plural y aceptó este hecho tanto en la escritura como en la vida…”)
Alberto Caeiro
Alberto Caeiro da Silva , maestro de Fernando Pessoa y de todos los heterónimos, nació en Lisboa en 1889 y murió en provincias en 1915, tuberculoso como el padre de Pessoa. Pasó su breve vida en una aldea del Ribatejo, en casa de una tía abuela adonde se había retirado debido a su precaria salud. No hay mucho que decir acerca de la biografía de este hombre solitario y contemplativo que llevó una existencia alejada de todo bullicio. Pessoa lo describe como un hombre rubio, pálido, con los ojos azules, de estatura media. Escribió poesías aparentemente elegíacas e ingenuas. En realidad, Caeiro es un ojo que mira, un predecesor de la fenomenología que habría de surgir en Europa algunos decenios más tarde.
Ricardo Reis
Ricardo Reis nació en Oporto el 19 de septiembre de 1887 y se educó en un colegio de jesuitas. Era médico, pero no sabemos si llegó a ejercer su profesión para vivir. Tras la instauración de la República portuguesa, se retiró exiliado a Brasil, debido a sus ideas monárquicas. Fue un poeta sensista, materialista y clásico. Recibió el influjo de Walter Pater y del clasicismo abstracto y distante que fascinó a algunos naturalistas y científicos anglosajones de finales de siglo.
Álvaro De Campos
Álvaro de Campos nació en Tavira, en el Algarbe, el 15 de octubre de 1890. Se licenció en Glasgow en ingeniería naval. Vivió en Lisboa sin ejercer su profesión. Hizo un viaje a Oriente, en trasatlántico, al que dedicó la composición Opiario. Fue decadente, futurista, vanguardista, nihilista. En 1928 escribió la poesía más hermosa del siglo, Tabaquería. Conoció un amor homosexual y se introdujo de tal menera en la vida de Pessoa que arruinó su noviazgo con Ophélia. Alto, con el cabello negro y liso y la raya a un lado, impecable y algo esnob, con su monóculo, Campos fue el típico representante de cierta vanguardia de la época, burgués y antiburgués, refinado y provocador, impulsivo, neurótico y angustiado. Murió en Lisboa el 30 de noviembre de 1935, día y año de la muerte de Pessoa.
Coelho Pacheco
Nada sabemos de la vida de Coelho Pacheco. De él conocemos solamente un largo poema, Más allá de otro Océano, dedicado a Alberto Caeiro. Es un poema oscuro y visionario que parece un monólogo interior y que antecede a las experiencias del automatismo psíquico.
Bernardo Soares
No conocemos ni la fecha de su nacimiento ni la de su muerte. Llevó una vida modestísima. Era “ayudante de contabilidad” en la ciudad de Lisboa, en una empresa de exportación e importación de tejidos. Soñó siempre con Samarcanda. Es el autor de un diario lírico y metafísico que tituló Libro del desasosiego. Pessoa lo conoció en una pequeña casa de comidas que se llamaba Pessoa y en aquellas mesas, cenando, Bernardo Soares le contó su proyecto literario y sus sueños.
Antonio Mora
En la clínica psiquiátrica de Cascais acabó sus días el filósofo Antonio Mora, autor de aquel Retorno de los dioses que habría debido constituir el libro capital del neopaganismo portugués. Pessoa conoció a António Mora precisamente en la clínica psiquiátrica de Cascais. Alto, imponente, de mirada viva y barba blanca, António Mora recitó a Pessoa el principio del lamento de Prometeo de la tragedia de Esquilo. Y fue en esa circunstancia cuando el viejo filósofo confió a Pessoa sus manuscritos.
De : Antonio Tabucchi, Los tres últimos días de Fernando Pessoa, Editorial Anagrama, Barcelona, 1996. Pág.137- 140.
FERNANDO PESSOA Y HETERÓNIMOS II ( IMPERDIBLE!!!!JI)Álvaro De Campos
Tabaquería
No soy nada Nunca seré nada. No puedo querer ser nada. Aparte de eso, tengo en mí todos los sueños del mundo.
Ventanas de mi cuarto, De mi cuarto de uno de los millones del mundo que nadie sabe quién es (Y si supiesen quién es, ¿qué sabrían?), Dais hacia el misterio de una calle cruzada constantemente por gente, Hacia una calle inaccesible a todos los pensamientos, Real, imposiblemente real, cierta, desconocidamente cierta, Con el misterio de las cosas debajo de las piedras y de los seres, Con la muerte poniendo humedad en las paredes y cabellos blancos en los hombres, Con el Destino conduciendo la carroza de todo por el camino de nada.
Estoy vencido hoy, como si supiese la verdad. Estoy lúcido hoy, como si estuviese por morir, Y no tuviese más hermandad con las cosas Que una despedida, volviéndose esta casa y este lado de la calle.
La hilera de vagones de un tren, y un silbato de partida Dentro de mi cabeza, Y una sacudida de mis nervios y un crujir de huesos al salir.
Estoy perplejo hoy, como quien pensó y halló y olvidó. Estoy dividido hoy entre la lealtad que debo A la Tabaquería del otro lado de la calle, como cosa real por fuera, Y a la sensación de que todo es sueño, como cosa real por dentro.
Fracasé en todo. Como no tuve ningún propósito, tal vez todo fuese nada. La enseñanza que me dieron, Descendí de ella por la ventana de detrás de la casa. Fui hasta el campo con grandes propósitos. Pero allí encontré sólo hierbas y árboles. Y cuando había gente era igual a la otra. Salgo de la ventana, me siento en una silla. ¿En qué he de pensar?
¿Qué sé yo lo que seré, yo que no sé lo que soy? ¿Ser lo que pienso? ¡Pero pienso tantas cosas! ¡Y hay tantos que piensan ser la misma cosa que no puede haber tantos! ¿Genio? En este momento Cien mil cerebros se conciben en sueños genios como yo, Y la historia no señalará, ¿quién sabe?, ni uno, Ni habrá sino estiércol de tantas conquistas futuras. No, no creo en mí. ¡En todos los manicomios hay locos pensativos con tantas certezas!
¿Yo, que no tengo ninguna certeza, soy más cierto o menos cierto? No, ni en mí… ¿En cuántas bohardillas y no-bohardillas del mundo no hay a esta hora genios-para sí- mismos soñando? ¿Cuántas aspiraciones altas y nobles y lúcidas, Sí, verdaderamente altas y nobles y lúcidas, Y hasta realizables, Nunca verán la luz del sol real ni hallarán oídos de gente? El mundo es para quien nace para conquistarlo Y no para quien sueña que puede conquistarlo, aunque Tenga razón. He soñado más que Napoleón. He apretado a un pecho hipotético más humanidades que Cristo, He hecho filosofías en secreto que ningún Kant escribió. Pero soy, y tal vez seré siempre, el de la bohardilla, Aunque no viva en ella; Seré siempre el que no nació para eso; Seré siempre sólo el que tenía cualidades; Seré siempre el que esperó que le abriesen la puerta al pie de una pared sin puerta Y cantó la canción del Infinito en un gallinero, Y oyó la voz de Dios en un pozo tapado. ¿Creer en mí? No, ni en nada. Derrámeme la Naturaleza sobre la cabeza ardiente Su sol, su lluvia, el viento que me busca el cabello. Y el resto que venga si viniere, o tuviera que venir, o no Venga. Esclavos cardíacos de las estrellas, Conquistamos todo el mundo antes de levantarnos de la cama; Pero despertamos y es opaco, Nos levantamos y es ajeno, Salimos de casa y es la tierra entera, Más el sistema solar y la Vía Láctea y lo Indefinido.
(Come chocolates, pequeña; ¡Come chocolates! Mira que no hay más metafísica en el mundo que los chocolates. Mira que las religiones todas no enseñan más que la Confitería. ¡Come, pequeña sucia, come! ¡Pudiese comer chocolates con la misma verdad con que tú los comes! Pero yo pienso y, al tirar el papel de plata, que es hoja de estaño, Echo todo al suelo, como he echado la vida.)
Pero al menos queda la amargura de lo que nunca seré La caligrafía rápida de estos versos, Pórtico partido para lo Imposible. Pero al menos me consagro a mí mismo un desprecio sin lágrimas, Noble al menos en el amplio ademán con que arrojo La ropa sucia que soy, sin orden, para el decurso de las cosas, Y quedo en casa sin camisa.
(Tú, que consuelas, que no existes y por eso consuelas, O diosa griega, concebida como estatua que fuese viva, O patricia romana, imposiblemente noble y nefasta, O princesa de trovadores, gentilísima y colorida, O marquesa del siglo dieciocho, escotada y distante, O cocotte célebre del tiempo de nuestros padres, O no sé qué moderno – no concibo bien qué-, Todo eso, sea lo que fuere, que seas, ¡si puede inspirar que inspire! Mi corazón es un balde vaciado. Como los que invocan espíritus me invoco A mí mismo y no encuentro nada. Llego a la ventana y veo la calle con una nitidez absoluta. Veo las tiendas, veo los paseos, veo los carros que pasan, Veo los entes vivos vestidos que se cruzan, Veo los perros que también existen, Y todo eso me pesa como una condena a la deportación, Y todo esto me es extraño, como todo.)
Viví, estudié, amé, y hasta creí, Y hoy no hay mendigo a quien no envidie sólo por no ser yo. Le miro a cada uno los andrajos y las llagas y la mentira, Y pienso: tal vez nunca vivieses ni estudiases ni amases ni creyeses (Porque es posible hacer la realidad de todo eso sin hacer nada de eso); Tal vez hayas existido apenas, como un lagarto a quien le cortan la cola Y que es cola para acá del lagarto revolviéndose.
Hice de mí lo que no supe, Y lo que podía hacer de mí no lo hice. El disfraz que vestí era equivocado. Me tomaron luego por quien no era y no desmentí, y me perdí. Cuando quise quitarme la máscara, Estaba pegada a la cara. Cuando la tiré y me vi en el espejo, Ya había envejecido. Estaba ebrio, ya no sabía vestir el disfraz que no había Tirado. Acosté fuera a la máscara y dormí en el guardarropas Como un perro tolerado por la gerencia Por ser inofensivo Y voy a escribir esta historia para probar que soy sublime.
Esencia musical de mis versos inútiles, Quién me diera encontrarte como algo que yo hiciese, Y no quedase siempre enfrente de la Tabaquería de enfrente, Pisando bajo los pies la conciencia de estar existiendo, Como un tapete en que un ebrio tropieza O una espuerta que los gitanos robaron y no valía nada.
Pero el Dueño de la Tabaquería llegó a la puerta y se quedó en la puerta. Lo miro con la incomodidad de la cabeza mal doblada Y con la incomodidad del alma malentendiendo. Él morirá y yo moriré. Él dejará el letrero, y yo dejaré versos. A cierta altura morirá el letrero también, y los versos también. Después de cierta altura morirá la calle donde estuvo el letrero, Y la lengua en que fueron escritos los versos. Morirá después el planeta girador en que todo esto se dio. En otros satélites de otros sistemas cualquier cosa como gente Continuará haciendo cosas como versos y viviendo Debajo de cosas como letreros, Siempre una cosa enfrente de la otra, Siempre una cosa tan inútil como la otra, Siempre lo imposible tan estúpido como lo real, Siempre el misterio del fondo tan cierto como el sueño de misterio de la superficie, siempre esto o siempre otra cosa o ni una cosa ni otra.
Pero un hombre entró en la Tabaquería (¿para comprar Tabaco?), Y la realidad plausible cae de repente sobre mí. Me yergo a medias enérgico, convencido, humano, Y voy a intentar escribir estos versos en que digo lo contrario. Enciendo un cigarro al pensar en escribirlos Y saboreo en el cigarro la liberación de todos los pensamientos. Sigo el humo como una ruta propia, Y gozo, en un momento sensitivo y competente, La liberación de todas las especulaciones Y la conciencia de que la metafísica es una consecuencia De estar indispuesto.
Después me echo para atrás en la silla Y continúo fumando. Mientras el Destino me lo conceda, continuaré fumando.
(Si yo me casase con la hija de mi lavandera tal vez fuese feliz.) Visto esto, me levanto de la silla. Voy a la ventana.
El hombre salió de la Tabaquería (¿metiendo el cambio En el bolsillo de los pantalones?). Ah, lo conozco: es Esteves, sin metafísica. (El Dueño de la Tabaquería llegó a la puerta.)
Como por un instinto divino Esteves se volvió y me vio, Me dijo adiós, le grité ¡Adiós, Esteves! , y el universo Se reconstruyó sin ideal ni esperanza, y el Dueño de la Tabaquería sonrió.
Mi intención era copiar una poesía de Pessoa y tres de sus heterónimos, pero elegí Tabaquería y me quedaron los dedos mochos de tanto teclear ,además se hizo tarde y se me cierran los párpados, motivos por los que copiaré las otras ( breves) cuando me recupere. ¡Ay! ¡Los años!
August 20 De " FERNANDO PESSOA, ANTOLOGÍA POÉTICA" SELECCIÓN, TRADUCCIÓN Y PRÓLOGO DE RODOLFO ALONSO.
El domingo último leí por primera vez a Fernando Pessoa, del que había oído hablar tantas veces; la primera que me contó de él fue mi amiga Daniela ( quien siempre me recomienda lecturas). También leí un poco sobre él en textos de Saramago y Tabucchi. Y el domingo, tras largos años de tener ganas y olvidármelas (o chispazos de ganas) entré a una librería de Corrientes preguntando por Marossa Di Giorgio ( y cri, cri, no la tenían) , entonces me puse a husmear los libros de poesías y lo vi: ¡Fernando Pessoa! Compré una antología del escritor Rodolfo Alonso y esa noche disfruté leyendo las poesías ( ¿o poemas? : no sé la diferencia) de Pessoa y tres de sus heterónimos , a saber: Álvaro De Campos, Alberto Caeiro y Ricardo Reis. Los heterónimos no son seudónimos como podría pensarse al saber que un autor escribe firmando con otros nombres. Así lo explica Pessoa en la “ Carta sobre la génesis de los heterónimos” : (…) “ No podrá decirse que son anónimas o seudónimas, pues en realidad no lo son. La obra seudónima es la del autor en su personalidad, salvo en el nombre con que firma ; la heterónima es la del autor fuera de su personalidad, es de una individualidad completa fabricada por él, como si fueran los parlamentos de cualquier personaje de cualquier drama suyo (…) Puse en Caeiro todo mi poder de despersonalización dramática, puse en Ricardo Reis toda mi disciplina mental, investida de la música que le es propia, puse en Álvaro De Campos toda la emoción que no debo ni a mí ni a la vida (…) (Rodolfo Alonso, Fernando Pessoa Antología poética, Editorial Argonauta, Buenos Aires, 2005. Pág.14) Elegí este poema que abajo copio que hizo sobresaltar a mi marido – durmiendo a mi lado- por mis carcajadas mientras lo leía.
De Álvaro De Campos:
POEMA EN LÍNEA RECTA
Nunca conocí a alguien que se hubiera dado un porrazo. Todos mis conocidos han sido campeones en todo.
Y yo, tantas veces grosero, tantas veces cerdo, tantas veces vil, Yo tantas veces incontestablemente parásito, Indisculpablemente sucio, Yo, que tantas veces no he tenido paciencia para darme un baño, Yo, que tantas veces he sido ridículo, absurdo, Que he pisoteado públicamente las alfombras de las etiquetas, Que he sido grotesco, mezquino, sumiso y arrogante, Que he sufrido insultos y callado, Que cuando no he callado, he sido más ridículo todavía; Yo, que he resultado cómico a las criadas de hotel, Yo, que he sentido los guiños de los mozos de carga, Yo, que he hecho vergüenzas financieras, pedido prestado sin pagar, Yo, que cuando la hora del golpe sonó, me agaché Esquivando la posibilidad del golpe; Yo, que he sufrido la angustia de las pequeñas cosas ridículas, Yo verifico que no tengo igual en todo esto en este mundo.
Toda la gente que conozco y que habla conmigo Nunca tuvo un acto ridículo, nunca sufrió un insulto, Nunca fueron sino príncipes – todos ellos príncipes- en la vida…
¡Quién me concediera oír de alguien la voz humana Confesando no un pecado, sino una infamia; Contando, no una violencia, sino una cobardía! No, son todos el Ideal, si los oigo y me hablan. ¿Quién hay en este ancho mundo que me confiese que una vez fue vil? Oh príncipes, mis hermanos,
¡Arre, estoy harto de semidioses! ¿Dónde hay gente en este mundo?
¿Entonces sólo soy yo el que es vil y equivocado en esta tierra?
Podrán las mujeres no haberlos amado, Pueden haber sido traicionados:¡ pero ridículos nunca! Y yo, que he sido ridículo sin haber sido traicionado, ¿ Cómo puedo yo hablar con mis superiores sin titubear? Yo, que he sido vil, literalmente vil, Vil en el sentido mezquino e infame de la vileza.
August 16 De WOODY ALLEN. "PARA ACABAR CON LAS PELICULAS DE TERROR.EL CONDE DRÁCULA"
Tuve entre mis manos por primera vez este libro en el baño de una conocida. Había también unas revistas, pero el volumen me llamó la atención por el título. Obviamente conocí muchos baños, y me sorprendí a veces con verdaderas bibliotecas, bah, recuerdo una, pequeña con muchos libros de Fontanarrosa. Se me ocurrió pensar si hay libros más pertinentes que otros para llevar allí; la respuesta surgirá de tener en cuenta el tiempo que uno le dedica a su paso por este ámbito privado. Es otro tema. Me gustan las películas de terror, por eso leí ansiosa este relato que sigue ( no en el baño de mi conocida por el que pasé fugazmente) cuando me compré el libro. Léanlo, es divertido. Les comento algo al final
Para acabar con las películas de terror
El conde Drácula
En algún lugar de Transilvania yace Drácula, el monstruo, durmiendo en su ataúd y aguardando a que caiga la noche. Como el contacto con los rayos solares le causaría la muerte con toda seguridad, permanece en la oscuridad en su caja forrada de raso que lleva sus iniciales inscritas en plata. Luego, llega el momento de la oscuridad y, movido por un instinto milagroso, el demonio emerge de la seguridad de su escondite y, asumiendo las formas espantosas de un murciélago o un lobo, recorre los alrededores y bebe la sangre de sus víctimas. Por último, antes de que los rayos de su gran enemigo, el sol, anuncien el nuevo día, se apresura a regresar a la seguridad de su ataúd protector y se duerme mientras vuelve a comenzar el ciclo. Ahora, empieza a moverse. El movimiento de sus cejas responde a un instinto milenario e inexplicable, es señal de que el sol está a punto de desaparecer y que se acerca la hora. Esta noche está especialmente sediento y, mientras allí descansa , ya despierto, con el esmoquin y la capa forrada de rojo confeccionada en Londres, esperando sentir con espectral exactitud el momento preciso en que la oscuridad es total antes de abrir la tapa y salir, decide quiénes serán las víctimas de esta velada. El panadero y su mujer, reflexiona. Suculentos, disponibles y nada suspicaces. El pensamiento de esta pareja despreocupada, cuya confianza ha cultivado con meticulosidad, excita su sed de sangre y apenas puede aguantar estos últimos segundos de inactividad antes de salir del ataúd y abalanzarse sobre sus presas. De pronto, sabe que el sol se ha ido. Como un ángel del infierno, se levanta rápidamente, se metamorfosea en murciélago y vuela febrilmente a la casa de sus tentadoras víctimas. - ¡Vaya, conde Drácula, qué agradable sorpresa! – dice la mujer del panadero al abrir la puerta para dejarlo pasar. ( Asumida otra vez su forma humana, entra en la casa ocultando, con una sonrisa encantadora, su rapaz objetivo.) - ¿Qué le trae por aquí tan temprano? – pregunta el panadero. - Nuestro compromiso de cenar juntos – contesta el conde-. Espero no haber cometido un error. Era esta noche, ¿no? - Sí, esta noche, pero aún faltan siete horas. - ¿Cómo dice?- inquiere Drácula echando una mirada sorprendida a la habitación. - ¿O es que ha venido a contemplar el eclipse con nosotros? - ¿Eclipse? - Así es. Hoy tenemos un eclipse total. - ¿Qué dice? - Dos minutos de oscuridad total a partir de las doce del mediodía. - ¡Vaya por Dios! ¡Qué lío! - ¿Qué le pasa, señor conde? - Perdónenme…debo… - ¿Qué , señor conde? - Debo irme…Hem…¡Oh, qué lío!..._Y, con frenesí, se aferra al picaporte de la puerta. - ¿Ya se va? Si acaba de llegar. - Sí, pero, creo que… - Conde Drácula, está usted muy pálido. - ¿Sí? Necesito un poco de aire fresco. Me alegro de haberlos visto… - ¡Vamos! Siéntese. Tomaremos un buen vaso de vino juntos. - ¿Un vaso de vino? Oh, no, hace tiempo que dejé la bebida, ya sabe, el hígado y todo eso. Debo irme ya. Acabo de acordarme que dejé encendidas las luces de mi castillo…Imagínense la cuenta que recibiría a fin de mes… - Por favor –dice el panadero pasándole al conde un brazo por el hombro en señal de amistad-. Usted no molesta. No sea tan amable. Ha llegado temprano, eso es todo. - Créalo, me gustaría quedarme, pero hay una reunión de viejos condes rumanos al otro lado de la ciudad y me han encargado la comida. - Siempre con prisas. Es un milagro que no haya tenido un infarto. - Sí, tiene razón, pero ahora… - Esta noche haré pilaf de pollo –comenta la mujer del panadero-. Espero que le guste. - ¡Espléndido, espléndido! –dice el conde con una sonrisa empujando a la buena mujer sobre un montón de ropa sucia. Luego, abriendo por equivocación la puerta de un armario, se mete en él-. Diablos, ¿dónde está esa maldita puerta? - ¡Ja, ja! – se ríe la mujer del pandero-. ¡Qué ocurrencias tiene, señor conde! - Sabía que le divertiría –dice Drácula con una sonrisa forzada-, pero ahora déjeme pasar. Por fin abre la puerta, pero ya no le queda tiempo. - ¡Oh, mira mamá –dice el panadero-, el eclipse debe de haber terminado! Vuelve a salir el sol. - Así es –dice Drácula cerrando de un portazo la puerta de entrada-. He decidido quedarme. Cierren todas las persianas, rápido, ¡rápido! ¡No se queden ahí! - ¿Qué persianas?- preguntó el pandero. - ¿No hay? ¡Lo que faltaba! ¡Qué par de…! ¿ Tendrán al menos un sótano en este tugurio? - No –contesta amablemente la esposa-. Siempre le digo a Jarslov que construya uno, pero nunca me presta atención. Ese Jarslov… - Me estoy ahogando.¿Dónde está el armario? - Ya nos ha hecho esa broma, señor conde. Ya nos ha hecho reír lo nuestro. - ¡Ay…qué ocurrencia tiene! - Miren, estaré en el armario. Llámenme a las siete y media. Y , con estas palabras, en conde entra en el armario y cierra la puerta. - ¡Ja, ja…! ¡Qué gracioso es, Jarslov! - Señor conde, salga del armario. Deje de hacer burradas. Desde el interior del armario, llega la voz sorda de Drácula. - No puedo…, de verdad. Por favor, créanme. Tan sólo permítanme quedarme aquí. Estoy muy bien. De verdad. - Conde Drácula, basta de bromas. Ya no podemos más de tanto reírnos. - Pero, créanme, me encanta este armario. - Sí, pero… - Ya sé, ya sé…, parece raro y sin embargo aquí estoy, encantado. El otro día precisamente le decía a la señora Hess, deme un buen armario y allí puedo quedarme durante horas. Una buena mujer, la señora Hess. Gorda, pero buena…Ahora , ¿por qué no hacen sus cosas y pasan a buscarme al anochecer? Oh, Ramona, la la la la la, Ramona… En aquel instante entran el alcalde y su mujer, Katia. Pasaban por allí y habían decidido hacer una visita a sus buenos amigos, el panadero y su mujer. - ¡Hola, Jarslov! Espero que Katia y yo no te molestemos. - Por supuesto que no, señor alcalde. Salga, conde Drácula. ¡Tenemos visita! - ¿Está aquí el conde? –pregunta el alcalde, sorprendido. - Sí, y nunca adivinaría dónde está – dice la mujer del panadero. - ¡Qué raro es verlo a esta hora! De hecho, no puedo recordar haberle visto ni una sola vez durante el día. - Pues bien, aquí está. ¡Salga de ahí, conde Drácula! - ¿Dónde está? –pregunta Katia sin saber si reír o no. - ¡Salga de ahí ahora mismo! ¡Vamos! – La mujer del panadero se impacienta. - Está en el armario –dice el panadero con un falso buen humor mientras llama a la puerta del armario-. Ya basta. Aquí está el alcalde. - Salga de ahí, conde Drácula –grita el alcalde-. Tome un vaso de vino con nosotros. - No, no cuenten conmigo. Tengo que despachar unos asuntos pendientes. - ¿En el armario? - Sí, no quiero estropearles el día. Puedo oír lo que dicen. Estaré con ustedes en cuanto tenga algo que decir. Se miran y se encogen de hombros. Sirven vino y beben. - Qué bonito el eclipse de hoy –dice el alcalde tomando un buen trago. - ¿Verdad? –dice el panadero-. Algo increíble. - ¡Dígamelo a mí! ¡Espeluznante! –dice una voz desde el armario. - ¿Qué, Drácula? - Nada, nada. No tiene importancia. Así pasa el tiempo hasta que el alcalde , que ya no puede soportar esa situación, abre de golpe la puerta del armario y grita: - ¡Vamos, Drácula! Siempre pensé que usted era una persona sensata. ¡Déjese de locuras! Penetra la luz del día; el diabólico monstruo lanza un grito desgarrador y lentamente se disuelve hasta convertirse en un esqueleto y luego en polvo ante los ojos de las cuatro personas presentes. Inclinándose sobre el montón de ceniza blanca, la mujer del pandero pega un grito: - ¡Se ha fastidiado mi cena!
Woody Allen ,Como acabar de una vez por todas con la cultura ( capítulo: Para acabar con las películas de terror.El conde Drácula. Tusquets Editores. Barcelona.2005. Pag.105-111.
Este libro de Woody Allen se puede ver completo en http//: www.galeon.com/elortiba/woody.html
August 14 De " MATEMÁTICA...¿ESTÁS AHÍ? EPIDODIO 3. Adrián Paenza.Quizás ya conocen este texto de números y letras intercalados que permite leerlo como palabras. Si no es así se los recomiendo.
C13R70 D14 D3 V3R4NO 35748B4 3N L4 PL4Y4
O853RV4NDO DO5 CH1C45 8R1NC4ND0 3N L4 4R3N4,
357484N 7R484J4ND0 MUCH0 , C0N57RUY3ND0 UN C4571LL0
D3 4R3N4 C0N 70RR35, P454D1Z05 0CUL705 Y
PU3N735. CU4ND0 357484N 4C484ND0 V1N0 UN4 OL4 9U3 D357RUY0 70D0 R3DUC13ND0 3L C4571LL0 4 UN MON70N D3 4R3N4 y 35PUM4 . P3N53 9U3 D35PU35 DE 74N70 35FU3RZ0 L45 CH1C45 C0M3NZ4R14N 4 L10R4R, P3R0 3N VEZ DE 350, C0RR13R0N P0R L4 P14YR R13ND0 Y JU64NDO Y C0MENZ4R0N 4 C0N574U14 0740 C4571LL0. C0MPR3ND1 9U3 H4814 4PR3ND1D0 UN4 6R4N L3CC10N; 64574M05 MUCH0 713MP0 D3 NU357R4 V1D4 C0N57RUY3ND0 4L6UN4 C054 P3R0 CU4ND0 M45 74RD3 UN4 0L4 LL364 4 D357RU14 70D0 , 50L0 P3RM4N3C3 L4 4M1574D, 3L 4M0R Y 3L C4R1Ñ0, Y L45 M4N05 D3 49U3LL05 9U3 50N C4P4C35 D3 H4C3RN05 50NR31R
Adrián Paenza , Matemática... ¿Estás ahí? Episodio 3. Siglo Veintiuno Editores, Buenos Aires,2007. Pág.148
Los libros ( creo que son tres) de Paenza se pueden bajar en PDF en:
August 12 PROBLEMAS Y TRABAJOS PRÁCTICOS. JEAN TARDIEULos invito a hacer los deberes que sugiere Jean Tardieu (
EXPLIQUE Y COMENTE
El espacio
1-Dado un muro, ¿qué pasa detrás? 2-¿Cuál es el camino más largo entre dos puntos? 3-Dados dos puntos, A y B, situados a igual distancia uno del otro, ¿cómo hacer para desplazar a B sin que A lo advierta? 4-Cuando usted habla del Infinito: ¿qué encontrará al final?
El tiempo
5-Dados dos viajeros, uno nacido en 1903 y el otro en 1890, ¿cómo harán para encontrarse en 1944? 6-Medir en décimos de segundo el tiempo que se necesita para pronunciar la palabra “eternidad”.
El espacio y el tiempo
7-Fije en su mente, antes de dormirse, dos puntos cualesquiera del espacio y calcule el tiempo que se necesita, durmiendo, para ir del uno al otro. 8-Un aviador de veinte años de edad da la vuelta a la Tierra con tanta rapidez, que “gana” tres horas por día. ¿ Al cabo de cuánto tiempo habrá vuelto a la edad de ocho años?
Problemas de álgebra con dos incógnitas
9-Dado que va a ocurrir no sé qué ni cuándo, ¿qué providencias toma usted? 10-Una bola de billar remonta un plano inclinado. Haga una averiguación.
La astronomía
11-Una estrella fugaz cae en su mirada. ¿qué hace usted?
Pequeña cosmogonía práctica
12-Construya un mundo coherente a partir de Nada, sabiendo que : Yo=Tú y que Todo es Posible. Haga un dibujo.
La lógica
13- Cuando usted “ supone resuelto el problema”, ¿por qué continúa, pues, la demostración? ¿ No sería mejor que se fuera a dormir? 14-Encuentre en qué estriba el vicio de construcción del siguiente silogismo: Mortal era Sócrates Ahora bien, yo soy parisiense Luego, todos los pájaros cantan.
El lenguaje
15-Tome una palabra corriente. Póngala bien visible sobre una mesa y descríbala de frente, de perfil y de tres cuartos. 16-Repita una palabra tantas veces como sean necesarias para volatilizarla, y analice el residuo. 17-Encuentre un solo verbo para significar el acto que consiste en beber un vaso de vino blanco con un compañero borgoñón, en el café de Los Dos Chinos, a las seis de la tarde, un día de lluvia, hablando de la no-significación del mundo, sabiendo que acaba usted de encontrarse con su antiguo profesor de química y mientras cerca de usted una muchacha le dice a su amiga : “¡Sabes cómo hice que le viera la cara a Dios!”
Las metáforas
18- Dada una vieja cajita de madera que quiero destruir o arrojar a la basura, ¿tengo el derecho de decir que la mato, que la espulgo, que la cocino, que la como, que la digiero, o bien que la borro, que la tacho, que la condeno, la encarcelo, la destierro, la destituyo, la vaporizo, la extingo, la desuello, la embalsamo, la fundo, la electrocuto, la deshincho, la barro? Responda a cada una de estas preguntas.
La arqueología
19-Regrese con el pensamiento a los tiempos antiguos. La Municipalidad de Atenas pone la piedra fundamental de las ruinas del Partenón. Describa la ceremonia.
La geografía
20- ¿En dónde desembocaría el Sena si su fuente estuviera en los Pirineos? 21-Aplaste el relieve de Suiza y calcule la superficie así obtenida.
La personalidad
22-Observe con atención su mano izquierda y diga a quién pertenece. 23-Suponga que usted no es usted: encuentre un reemplazante.
La moral
24-Un muchacho ha robado un anillo valioso para regalárselo a su novia. Ahora bien, a la chica no le gusta el anillo. Lo rechaza. ¿Qué debe hacer el muchacho?
La psicología
25-¿Cómo se representa usted la falta de pescado? Dibújelo. 26-¿Cómo hace usted para sorprender a los personajes indeseables que se deslizan entre sus pensamientos? Enumere diversos procedimientos. 27-A fin de remontarse en sus recuerdos, aplique una escalera contra la pared, pero no empiece a subir sin haberse provisto de una cuerda, uno de cuyos extremos será sólidamente fijado al piso y el otro enrollado alrededor de su puño izquierdo. Por no haber tomado esta precaución muchas personas no han vuelto.
La sinceridad
28-Dado que usted me presenta un tarjeterito afirmándome que está vacío, si al abrirlo bruscamente me encuentro con un cocodrilo de gran tamaño, ¿quién ha mentido: usted o yo? Adivine lo que quiero decir.
Deberes de poesía
29-Un barco ebrio cuenta sus recuerdos de viaje. Este barco es usted. Dígalo en la primera persona del singular. 30-Un fauno cree advertir, después del almuerzo, unas ninfas. Quiere perpetuarlas. Este fauno es usted. Dígalo en la primera persona del singular. 31-Un hombre visita el cementerio de su aldea, a orillas del Mediterráneo. Ve unas velas en el mar y las toma por palomas que picotean sobre un techo. Desarrolle esta alucinación. El visitante es usted. Dígalo en la primera persona del singular. 32- Usted es El Tenebroso. Se ha quedado viudo y necesita que lo consuelen. Por otra parte, es usted príncipe de Aquitania y acaban de destruir su torre. Considera melancólicamente su suerte. Pide que le restituyan el Pausílipo y, de ser posible, el mar de Italia con una flor y un parral, que le gustan mucho. Haga lo que hiciere, dígalo siempre en la primera persona del singular.
Hablemos de metafísica
33-¿Acaso el universo se le ofrece como un “peso”? ¿Un peso que usted lleva, que usted arrastra? O, por el contrario, ¿tiene usted la sensación de “flotar” sobre el mundo? Motive sus respuestas. 34-¿A qué hora y en qué circunstancias siente usted con claridad a su “yo”? ¿Tiene éste un olor? ¿Un sabor? ¿Un color? ¿Una forma? ¿Tiene un “rostro”? ¿Cuándo tiene usted la impresión de que se le escapa? 35-¿Le agradan los en-sí? ¿O prefiere los para-sí? 36-Comúnmente suele decirse que “el tiempo es oro”. Haga el cálculo en dólares. 37-¿Cómo se representa usted al Ser? ¿Tiene plumas en los cabellos? 38-¿Es la Nada más sensible el domingo que los otros días? ¿Desea usted pasar en ella sus vacaciones? 39-¿La Esencia está mezclada con los objetos en forma de polvo? ¿O como líquido? ¿O bien como raíces muy sutiles inmersas en el centro de las cosas?
De " El libro del Humor Absurdo" Ediciones siglo XX , Buenos Aires ( no dice año edición) Pág.130-134
August 01 DEDICADO A MI HIJA GUADALUPE. ANDRÉS CALAMARO. La primera noche que tuve a mi hijita Guadalupe en brazos quise cantarle una canción de cuna, mientras miraba embelesada esa carita preciosa de cachetes gorditos , ojos achinados y boquita dibujada. Empecé con el arrorró pero sentía que no me iba y salió sin pensarlo la canción de Andrés Calamaro " Crímenes perfectos". La canción la había escuchado sólo unas pocas veces, pero en unas había cantado sobre la pista leyendo el librito que trae el cd... y se ve que me quedó. Convengamos en que la letra no es compleja como algún tramo del Ulises de Joyce, más bien todo lo contrario, es simple ; y la melodía agradable para cantarle a un bebé antes de dormir. Y así lo hice las noches siguientes , alternando con "No me pidas que no sea un inconsciente" , también de Calamaro, canción que me encantaba en mi adolescencia y hacía años no escuchaba. Pero me salió así, ya la Guada le encantaba. Hablo en pasado porque a los seis meses empezó a dormir solita, sin arrullos en mis brazos o los de su papá. Simplemente jugaba un poquito con sus muñecos en la cuna y a los instantes se dormía. Ahora igual. Lo lindo fue cuando escuchó las dos canciones de Calamaro del cd y me miraba sorprendida y volvía a mirar al equipo de música, así, a mí, al equipo, ja.
En este momento, el solcito de Guada está durmiendo y yo le vine adedicar estos videos con todo mi amor.
July 27 CARTA de JULIO CORTÁZAR a ALEJANDRA PIZARNIK. De REVISTA Ñ
Hoy compramos la Ñ , después de un tiempo, y me encontré con que viene acompañada por un suplemento llamado “ Cartas Memorables”. Entre ellas, estaba esta de Cortázar a Pizarnik que abajo copiaré. Fue una sorpresa, no sabía que se conocían, sí del trágico final de ella , y por eso esta carta se me viene como una botella al mar con un mensaje de amor y rescate para alguien que ya no podría leerlo , para alguien que estaba naufragando en sus propias letras.
Julio Cortázar a Alejandra Pizarnik
Alejandra Pizarnik vivió en París entre 1960 y 1964. Allí conoció a Julio Cortázar, quien se convirtió para ella en una suerte de protector. Los últimos años de Pizarnik fueron muy difíciles: constantes depresiones y dos tentativas de suicido, en 1970 y 1972. Finalmente en septiembre de ese año se mató con una sobredosis de seconal sódico. Tenía 36 años. La carta de Cortázar , fechada un año antes del suicidio de la autora de El infierno musical , hace alusión a sus cada vez más frecuentes internaciones en neuropsiquiátricos.
“ Sólo te acepto viva”
París, 9 de setiembre de 1971.
Mi querida, tu carta de julio me llega en setiembre, espero que entre tanto estés ya de regreso en tu casa. Hemos compartido hospitales, aunque por motivos diferentes; el mío es harto banal, un accidente de auto que estuvo a punto de… Pero vos, vos, ¿ te das realmente cuenta de todo lo que me escribís? Sí, desde luego te das cuenta, y sin embargo no te acepto así, no te quiero así, yo te quiero viva, burra, y date cuenta que te estoy hablando del lenguaje mismo del cariño y la confianza – y todo eso, carajo, está del lado de la vida y no de la muerte. Quiero otra carta tuya, pronto, una carta tuya. Eso otro es también vos, lo sé, pero no es todo y además no es lo mejor de vos. Salir por esa puerta es falso en tu caso, lo siento como si se tratara de mí mismo. El poder poético es tuyo, lo sabés, lo sabemos todos los que te leemos; y ya no vivimos los tiempos en que ese poder era el antagonista frente a la vida, y ésta el verdugo del poeta. Los verdugos, hoy, matan otra cosa que poetas, ya no queda ni siquiera ese privilegio imperial, queridísima. Yo te reclamo, no humildad, no obsecuencia, sino enlace con esto que nos envuelve a todos, llámale la luz o César Vallejo o el cine japonés: un pulso sobre la tierra, alegre o triste, pero no un silencio de renuncia voluntaria. Sólo te acepto viva, sólo te quiero Alejandra. Escribime, coño, y perdoná el tono, pero con qué ganas te bajaría el slip ( ¿rosa o verde?) para darte una paliza de esas que dicen te quiero a cada chicotazo. Julio
De " Revista Ñ" , sulpemento Cartas Memorables, 26 de julio de 2008.
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