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    September 01

    Álvaro de Campos "Postergación"

                                
                                  
    La plachadora. Pablo Picasso 1904.


    Pasado mañana, sí, sólo pasado mañana...
    Me pondré mañana a pensar en pasado mañana,
    Y así será posible; pero hoy no...
    No, hoy nada; hoy no puedo.
    La persistencia confusa de mi subjetividad objetiva,
    El sueño de mi vida real, intercalado,
    El cansancio anticipado e infinito,
    Un cansancio de mundos  para tomar un tranvía...
    Esta especie de alma...
    Sólo pasado mañana...
    Hoy quiero prepararme,
    Quiero prepararme para pensar en el día siguiente...
    Él es el decisivo.
    Tengo ya el plan trazado; pero no, hoy no trazo planes...
    Mañana es el día de los planes.
    Mañana me sentaré al escritorio para conquistar el mundo;
    Pero sólo conquistaré el mundo pasado mañana...
    Tengo ganas de llorar,
    Tengo ganas de llorar mucho de repente, de adentro...
    No, no quieran saber nada más, es secreto, no lo digo.
    Sólo pasado mañana...
    Cuando era niño el circo del domingo me divertía toda
    la semana.
    Hoy sólo me divierte el circo del domingo de toda la
    semana de mi infancia...
    Pasado mañana seré otro,
    Mi vida se hará un triunfo,
    Todas mis cualidades reales de inteligente, leído y
    práctico
    Serán convocadas por un edicto...
    Pero por un edicto de mañana...
    Hoy quiero dormir, redactaré mañana...
    Por hoy, ¿cuál es el espectáculo que me devolvería la
    infancia?
    También para que compre las entradas mañana,
    Porque pasado mañana es cuando está bien el
    espectáculo...
    Antes, no...
    Pasado mañana tendré la pose pública que mañana
    estudiaré.
    Pasado mañana seré finalmente lo que hoy no puedo
    nunca ser.
    Sólo pasado mañana...
    Tengo sueño como el frío de un perro vagabundo.
    Tengo mucho sueño.
    Mañana te  diré las palabras, o pasado mañana...
    Sí, tal vez sólo pasado mañana...

    El porvenir...
    Sí, el porvenir...


    September 15

    MAROSA DI GIORGIO. LOS PAPELES SALVAJES.

                                               

     

                                                      Marosa di Giorgio ( datos biogr. al final)

     

    Los relatos en prosa y poemas que siguen los encontré en “ Los Papeles Salvajes” II ( el uno no lo conseguí, je), parte de su antología. Me enteré de Marosa por una actriz, Érika Rivas, que citó en una entrevista un poema lindo y breve , que copiaré como cierre. Estoy disfrutando mucho este libro y a veces al leerlo siento perfumes de la infancia, de naturaleza, sonidos metálicos y de aleteos.¿Será un libro mágico?  ¡Que lo disfruten también! :

     

     

     

       Hice una máscara. Con vello de mariposas y alitas de gladiolo, y un procedimiento muy especial. Y ella cobró leve vida.

       La puse en una caja de color rosa.

       Y de nombre, Laura, en homenaje al bosque de laureles de donde soy oriunda, y del aire de oro de cada mañana, allá.

       Y, aun bajo un nombre así, ella padece.

       Algunos días la llevo sobre el rostro. Los días de la divinidad. Entonces, la gente me nombra Laura. Y yo voy con el   cabello      diestramente arreglado, y desnuda, porque esa cara artificial y verdadera, no admite ningún traje.

       La gente clama: Laura está en la confitería. En el liceo. En el río.

       …Y, ahora, sólo miro la vacía caja donde un día durmió Laura.

     

     

     

     

       Cae un resplandor sobre los robles.

       No se sabe si es de tarde o es de noche.

       Rueda al suelo el libro miniado.

       Llegan las tías. O sólo una , la única; o muchas;

       Y hablan con mi madre;

       Así, todas las cosas del pasado retornan juntas.

       Yo, como siempre, estoy en una esquina de la habitación.

       Tomo, otra vez, el libro de Kells.

       El viento hace sonar las arpas.

       Y de mi rojo cabello sale música.

     

     

     

       Qué mañana extraña. De los tallos del rosal, en vez de rosas, salen topitos, corren hacia la pared en procura de almuerzo.

       Mamá, como siempre, viene desde las salas, con el batón blanco, la diadema.

       Acomodo mis lápices y cuadernos.

       Dentro del espejo está el Diablo. El que aperece, de tanto en tanto, por la casa. Hizo una fogata; le echa rosas y ratones, una mujer, una niña. Quiere quemar el mundo. Tal vez, no. Sólo juega. Es delgado, alto y de sonrisa leve.

       Mamá y yo salimos al jardín. Los cielos se ven cubiertos de margaritas y dulce pasto.

       Pero el sol está casi al alcance de los dedos. Es una telaraña ardiente.

       Nos deja transformadas y brillantes, cada una mira a la otra sin reconocerla.

     

     

     

     

     

     

       Vino de visita una estrella; de noche, porque de día no hay estrellas. Tenía el pelo brillante y cinco picos. Hacía aparecer, lejos, cosas muy disímiles a ella, lirios de un día, blancos, atigrados, que se esforzaban por acercársele, formar lista a sus pies, picos.

       Ella daba una luz fuerte, un aroma a damasco.

       La miramos de reojo, con miedo, escudriñándole las diademas sucesivas, su relojería de esmeraldas y de perlas, ese entredós con turmalinas. Pero todo eso no era cierto: ella no era de oro, era de estrella.

       Igual, preguntábamos qué es, un reloj, un hada.

       Le dijimos margarita.

       Ella daba un murmurio de trasmundos que aterraba y encantaba.

       Pusieron sobre la mesa cosas selectas destinadas a vivir siempre en los armarios; miosotis, menta, trozos de encajes.

       Y creo que ella algo cenó, tomó algo con sus manos delicadísimas y sus dientes de maíz.

     

     

     

     

       Estoy sentada en el lugar de siempre, en el mismo sitio. Esperando vengas. Con el vestido azul, el collar y el abanico.

       Virgen de las tardes de mi vida.

       En tanto  arde la estrella vesperal envuelta en lágrimas que hará nacer los lirios, cirios, setas rojas y de color de rosa.

       Mamá: ¿Eso cómo se llama? Y aquello ¿qué es?

       Enséñame mamá. Ayúdame.

       En medio de esta tarde oscura.

       En medio de esta noche fría.

     

       A estos dos seres que viajaron desde lo hondo de los universos, a juntarse y crearme, Pedro y Clementina –Clementina,   Pedro,ahora aparentemente no visibles,

       Dejo el pimpollo sacro de la rosanieve.

       Dejo la rosa roja de la resurrección sombría.

     

     

     

     

       “ Soy la Estrella del Sur” , se oyó en la ventana.

         Miré y vi una estrella. Dijo que iba a dar a luz. Y esto tenía cierta redundancia.

         Le dije: Entra.

         Y entró deslizándose sobre sus cinco pies con extrahumana gracia.

         El lecho para huéspedes era pobre para ella, y el mío, también.

         Se posó en un rincón como un pulpo vaporoso y luminoso.

         Yo iba de una pared a otra y venían pequeños gritos como si ya le doliera mucho. Pensé en llamar a mi madre y las vecinas, pero, tal vez, ellas dirían: Esa estrella que vino, ¿será casada?...

         Me restregué los ojos, las manos. Como siempre, no hice lo que era preciso.

         Hasta que se oyó un grito eléctrico y enorme.

         Cuando me acerqué al lugar del nacimiento, la estrella ya se iba, volaba.

         La seguía otro cuerpo, chico y deslumbrante.

     

     

     

     

         Sea donde sea, sé que me estás esperando, allá en lo hondo de la casa de las quintas, con sus cordeles de sol y luna, su pobre y extraña maravilla.

     

     

     

     

         De: Marosa di Giorgio, Los papeles salvajes (II) Adriana Hidalgo editora. Buenos Aires.2000

     

     

         Poeta uruguaya nacida en Salto en 1934.
         Desde 1978 se radicó en Montevideo donde inició su carrera poética en 1954 con su obra «Poemas». Su ascendencia italiana y vasca la convirtió en una poeta singular, cuya obra respondió siempre a las exigencias de su mundo interior, donde la naturaleza, la magia, la mitología y el misterio, se convirtieron en importantes protagonistas.
         El conjunto de su obra, reunida en «Los papeles salvajes», se amplió con dos volúmenes que incluyeron «La liebre de marzo», «Mesa de esmeralda», «La falena», «Membrillo de Lusana» y «Diamelas de Clementina Médici».
         Sus poemas y relatos fueron traducidos al inglés, francés, portugués e italiano.
         Recibió importantes distinciones entre las que se destacan la Beca Fullbright y el Primer Premio del Festival Internacional de Poesía de Medellín en 2001.
         Falleció en el año 2004.

         ( De:  www.amediavoz.com )

     
     
     


    August 16

    De WOODY ALLEN. "PARA ACABAR CON LAS PELICULAS DE TERROR.EL CONDE DRÁCULA"

     

     

     

                       eclipse

     

     

     

    Tuve entre mis manos por primera vez  este libro en el baño de una conocida. Había también unas revistas, pero el volumen me llamó la atención por el título. Obviamente conocí muchos baños, y me sorprendí a veces con verdaderas bibliotecas, bah, recuerdo una, pequeña con muchos libros de Fontanarrosa. Se me ocurrió pensar si hay libros más pertinentes que otros para llevar allí; la respuesta surgirá de tener en cuenta el tiempo que uno le dedica a  su paso por este ámbito privado. Es otro tema. Me gustan las películas de terror, por eso leí ansiosa este relato que sigue ( no en el baño de mi conocida por el que pasé fugazmente) cuando me compré el libro. Léanlo, es divertido. Les comento algo al finalEstrella

     

      

                  Para acabar con las películas de terror

     

                                                   El conde Drácula

     

     

    En algún lugar de Transilvania yace Drácula, el monstruo, durmiendo en su ataúd y aguardando a que caiga la noche. Como el contacto con los rayos solares le causaría la muerte con toda seguridad, permanece en la oscuridad en su caja forrada de raso que lleva sus iniciales inscritas en plata. Luego, llega el momento de la oscuridad y, movido por un instinto milagroso, el demonio emerge  de la seguridad de su escondite y, asumiendo las formas espantosas de un murciélago o un lobo, recorre los alrededores y bebe la sangre de sus víctimas. Por último, antes de que los rayos de su gran enemigo, el sol, anuncien el nuevo día, se apresura a regresar a la seguridad de su ataúd protector y se duerme mientras vuelve a comenzar el ciclo.

    Ahora, empieza a moverse. El movimiento de sus cejas responde a un instinto milenario e inexplicable, es señal de que el sol está a punto de desaparecer y que se acerca la hora. Esta noche está especialmente sediento y, mientras allí descansa , ya despierto, con el esmoquin y la capa forrada de rojo confeccionada en Londres, esperando sentir con espectral exactitud el momento preciso en que la oscuridad es total antes de abrir la tapa y salir, decide quiénes serán las víctimas de esta velada. El panadero y su mujer, reflexiona. Suculentos, disponibles y nada suspicaces. El pensamiento de esta pareja despreocupada, cuya confianza ha cultivado con meticulosidad, excita su sed de sangre y apenas puede aguantar estos últimos segundos de inactividad antes de salir del ataúd y abalanzarse sobre sus presas.

    De pronto, sabe que el sol se ha ido. Como un ángel del infierno, se levanta rápidamente, se metamorfosea en murciélago y vuela febrilmente a  la casa de sus tentadoras víctimas.

    -                      ¡Vaya, conde Drácula, qué agradable sorpresa! – dice la mujer del panadero al abrir la puerta para dejarlo pasar. ( Asumida otra vez su forma humana, entra en la casa ocultando, con una sonrisa encantadora, su rapaz objetivo.)

    -                      ¿Qué le trae por aquí tan temprano? – pregunta el panadero.

    -                      Nuestro compromiso de cenar juntos – contesta el conde-. Espero no haber cometido un error. Era esta noche, ¿no?

    -                      Sí, esta noche, pero aún faltan siete horas.

    -                      ¿Cómo dice?- inquiere Drácula echando una mirada sorprendida a la habitación.

    -                      ¿O es que ha venido a contemplar el eclipse con nosotros?

    -                      ¿Eclipse?

    -                      Así es. Hoy tenemos un eclipse total.

    -                      ¿Qué dice?

    -                      Dos minutos de oscuridad total a  partir de las doce del mediodía.

    -                      ¡Vaya por Dios! ¡Qué lío!

    -                      ¿Qué le pasa, señor conde?

    -                      Perdónenme…debo…

    -                      ¿Qué , señor conde?

    -                      Debo irme…Hem…¡Oh, qué lío!..._Y, con frenesí, se aferra al picaporte de la puerta.

    -                      ¿Ya se va? Si acaba de llegar.

    -                      Sí, pero, creo que…

    -                      Conde Drácula, está usted muy pálido.

    -                      ¿Sí? Necesito un poco de aire fresco. Me alegro de haberlos visto…

    -                      ¡Vamos! Siéntese. Tomaremos un buen vaso de vino juntos.

    -                      ¿Un vaso de vino? Oh, no, hace tiempo que dejé la bebida, ya sabe, el hígado y todo eso. Debo irme ya. Acabo de acordarme que dejé encendidas las luces de mi castillo…Imagínense la cuenta que recibiría a fin de mes…

    -                      Por favor –dice el panadero pasándole al conde un brazo por el hombro en señal de amistad-. Usted no molesta. No sea tan amable. Ha llegado temprano, eso es todo.

    -                      Créalo, me gustaría quedarme, pero hay una reunión de viejos condes rumanos al otro lado de la ciudad y me han encargado la comida.

    -                      Siempre con prisas. Es un milagro que no haya tenido un infarto.

    -                      Sí, tiene razón, pero ahora…

    -                      Esta noche haré pilaf de pollo –comenta la mujer del panadero-. Espero que le guste.

    -                      ¡Espléndido, espléndido! –dice el conde con una sonrisa empujando a la buena mujer sobre un montón de ropa sucia. Luego, abriendo por equivocación la puerta de un armario, se mete en él-. Diablos, ¿dónde está esa maldita puerta?

    -                      ¡Ja, ja! – se ríe la mujer del pandero-. ¡Qué ocurrencias tiene, señor conde!

    -                      Sabía que le divertiría –dice Drácula con una sonrisa forzada-, pero ahora déjeme pasar. Por fin abre la puerta, pero ya no le queda tiempo.

    -                      ¡Oh, mira mamá –dice el panadero-, el eclipse debe de haber terminado! Vuelve a salir el sol.

    -                      Así es –dice Drácula cerrando de un portazo la puerta de entrada-. He decidido quedarme. Cierren todas las persianas, rápido, ¡rápido! ¡No se queden ahí!

    -                      ¿Qué persianas?- preguntó el pandero.

    -                      ¿No hay? ¡Lo que faltaba! ¡Qué par de…! ¿ Tendrán al menos un sótano en este tugurio?

    -                      No –contesta amablemente la esposa-. Siempre le digo a Jarslov que construya uno, pero nunca me presta atención. Ese Jarslov…

    -                      Me estoy ahogando.¿Dónde está el armario?

    -                      Ya nos ha hecho esa broma, señor conde. Ya nos ha hecho reír lo nuestro.

    -                      ¡Ay…qué ocurrencia tiene!

    -                      Miren, estaré en el armario. Llámenme a las siete y media.

    Y , con estas palabras, en conde entra en el armario y cierra la puerta.

    -        ¡Ja, ja…! ¡Qué gracioso es, Jarslov!

    -        Señor conde, salga del armario. Deje de hacer burradas.

    Desde el interior del armario, llega la voz sorda de Drácula.

    -                      No puedo…, de verdad. Por favor, créanme. Tan sólo permítanme quedarme aquí. Estoy muy bien. De verdad.

    -                      Conde Drácula, basta de bromas. Ya no podemos más de tanto reírnos.

    -                      Pero, créanme, me encanta este armario.

    -                      Sí, pero…

    -                      Ya sé, ya sé…, parece raro y sin embargo aquí estoy, encantado. El otro día precisamente le decía a la señora Hess, deme un buen armario y allí puedo quedarme durante horas. Una buena mujer, la señora Hess. Gorda, pero buena…Ahora , ¿por qué no hacen sus cosas y pasan a buscarme al anochecer? Oh, Ramona, la la la la la, Ramona…

    En aquel instante entran el alcalde y su mujer, Katia. Pasaban por allí y habían decidido hacer una visita a sus buenos amigos, el panadero y su mujer.

    -                      ¡Hola, Jarslov! Espero que Katia y yo no te molestemos.

    -                      Por supuesto que no, señor alcalde. Salga, conde Drácula. ¡Tenemos visita!

    -                      ¿Está aquí el conde? –pregunta el alcalde, sorprendido.

    -                      Sí, y nunca adivinaría dónde está – dice la mujer del panadero.

    -                      ¡Qué raro es verlo a esta hora! De hecho, no puedo recordar haberle visto ni una sola vez durante el día.

    -                      Pues bien, aquí está. ¡Salga de ahí, conde Drácula!

    -                      ¿Dónde está? –pregunta Katia sin saber si reír o no.

    -                      ¡Salga de ahí ahora mismo! ¡Vamos! – La mujer del panadero se impacienta.

    -                      Está en el armario –dice el panadero con un falso buen humor mientras llama  a la puerta del armario-. Ya basta. Aquí está el alcalde.

    -                      Salga de ahí, conde Drácula –grita el alcalde-. Tome un vaso de vino con nosotros.

    -                      No, no cuenten conmigo. Tengo que despachar unos asuntos pendientes.

    -                      ¿En el armario?

    -                      Sí, no quiero estropearles el día. Puedo oír lo que dicen. Estaré con ustedes en cuanto tenga algo que decir.

    Se miran y se encogen de hombros. Sirven vino y beben.

    -                      Qué bonito el eclipse de hoy –dice el alcalde tomando un buen trago.

    -                      ¿Verdad? –dice el panadero-. Algo increíble.

    -                      ¡Dígamelo a mí! ¡Espeluznante! –dice una voz desde el armario.

    -                      ¿Qué, Drácula?

    -                      Nada, nada. No tiene importancia.

    Así pasa el tiempo hasta que el alcalde , que ya no puede soportar esa situación, abre de golpe la puerta del armario y grita:

    -                      ¡Vamos, Drácula! Siempre pensé que usted era una persona sensata. ¡Déjese de locuras!

    Penetra la luz del día; el diabólico monstruo lanza un grito desgarrador y lentamente se disuelve hasta convertirse en un esqueleto y luego en polvo ante los ojos de las cuatro personas presentes. Inclinándose sobre el montón de ceniza blanca, la mujer del pandero pega un grito:

    -                      ¡Se ha fastidiado mi cena!

     

     

    Woody Allen ,Como acabar de una vez por todas con la cultura ( capítulo: Para acabar con las películas de terror.El conde Drácula. Tusquets Editores. Barcelona.2005. Pag.105-111.

     

     

    EstrellaCreo que al conde Drácula lo mataron los buenos modales. Debería haber huido sin tantas excusas. A veces pasa que no nos podemos sacar los buenos modales ni aún en situaciones que no los merecen. Guau! Una reflexión de Perogrullo, pero reflexión al fin.

     

     

    Este libro  de Woody Allen se puede ver completo en http//: www.galeon.com/elortiba/woody.html

     

     

    August 14

    De " MATEMÁTICA...¿ESTÁS AHÍ? EPIDODIO 3. Adrián Paenza.

     
    Quizás ya conocen este texto de números y letras intercalados  que permite leerlo como palabras. Si no es así se los recomiendo.
     
     
     C13R70  D14  D3  V3R4NO  35748B4  3N L4  PL4Y4 
    O853RV4NDO   DO5  CH1C45 8R1NC4ND0  3N L4 4R3N4,
    357484N  7R484J4ND0 MUCH0 , C0N57RUY3ND0 UN C4571LL0 
    D3 4R3N4  C0N 70RR35, P454D1Z05 0CUL705  Y

    PU3N735. CU4ND0 357484N 4C484ND0  V1N0 UN4 OL4

    9U3 D357RUY0  70D0  R3DUC13ND0  3L C4571LL0 4  UN

    MON70N D3  4R3N4  y  35PUM4 . P3N53 9U3  D35PU35  DE

    74N70  35FU3RZ0  L45  CH1C45  C0M3NZ4R14N  4 L10R4R,

    P3R0  3N VEZ  DE  350, C0RR13R0N  P0R L4 P14YR R13ND0

    Y  JU64NDO  Y  C0MENZ4R0N  4  C0N574U14  0740

    C4571LL0.

         C0MPR3ND1  9U3  H4814  4PR3ND1D0  UN4  6R4N L3CC10N;

    64574M05  MUCH0 713MP0  D3  NU357R4  V1D4

    C0N57RUY3ND0  4L6UN4  C054  P3R0 CU4ND0  M45 74RD3

    UN4  0L4  LL364  4  D357RU14  70D0  , 50L0  P3RM4N3C3 L4

    4M1574D, 3L 4M0R  Y 3L  C4R1Ñ0, Y L45  M4N05  D3

    49U3LL05  9U3  50N  C4P4C35  D3  H4C3RN05  50NR31R
     
     
    Adrián Paenza , Matemática... ¿Estás ahí? Episodio 3. Siglo Veintiuno Editores, Buenos Aires,2007. Pág.148
     
    Los libros ( creo que son tres) de Paenza se pueden bajar en PDF en:
     
     
                                                  http://mate.dm.uba.ar/~cepaenza/libro/LIBRO_PAENZA.htm
     
     
    August 12

    PROBLEMAS Y TRABAJOS PRÁCTICOS. JEAN TARDIEU

           
    Los invito a hacer los deberes que sugiere Jean Tardieu (Estrella) juntos. Ahí van:
     
          

    EXPLIQUE Y COMENTE

     

    El espacio

     

    1-Dado un muro, ¿qué pasa detrás?

    2-¿Cuál es el camino más largo entre dos puntos?

    3-Dados dos puntos, A y B, situados a igual distancia uno del otro, ¿cómo hacer para desplazar a B sin que A lo advierta?

    4-Cuando usted habla del Infinito: ¿qué encontrará al final?

     

    El tiempo

     

    5-Dados dos viajeros, uno nacido en 1903 y el otro en 1890, ¿cómo harán para encontrarse en 1944?

    6-Medir en décimos de segundo el tiempo que se necesita para pronunciar la palabra “eternidad”.

     

    El espacio y el tiempo

     

    7-Fije en su mente, antes de dormirse, dos puntos cualesquiera del espacio y calcule el tiempo que se necesita, durmiendo, para ir del uno al otro.

    8-Un aviador de veinte años de edad da la vuelta a la Tierra con tanta rapidez, que “gana” tres horas por día. ¿ Al cabo de cuánto tiempo habrá vuelto a la edad de ocho años?

     

    Problemas de álgebra con dos incógnitas

     

    9-Dado que va a ocurrir no sé qué ni cuándo, ¿qué providencias toma usted?

    10-Una bola de billar remonta un plano inclinado. Haga una averiguación.

     

    La astronomía

     

    11-Una estrella fugaz cae en su mirada. ¿qué hace usted?

     

     

    Pequeña cosmogonía práctica

     

    12-Construya un mundo coherente a partir de Nada, sabiendo que : Yo=Tú y que Todo es Posible. Haga un dibujo.

     

     

    La lógica

     

    13- Cuando usted “ supone resuelto el problema”, ¿por qué continúa, pues, la demostración? ¿ No sería mejor que se fuera a dormir?

    14-Encuentre en qué estriba el vicio de construcción del siguiente silogismo:

          Mortal era Sócrates

          Ahora bien, yo soy parisiense

          Luego, todos los pájaros cantan.

     

     

    El lenguaje

     

    15-Tome una palabra corriente. Póngala bien visible sobre una mesa y descríbala de frente, de perfil y de tres cuartos.

    16-Repita una palabra tantas veces como sean necesarias para volatilizarla, y analice el residuo.

    17-Encuentre un solo verbo para significar el acto que consiste en beber un vaso de vino blanco con un compañero borgoñón, en el café de Los Dos Chinos, a las seis de la tarde, un día de lluvia, hablando de la no-significación del mundo, sabiendo que acaba usted de encontrarse con su antiguo profesor de química y mientras cerca de usted una muchacha le dice a su amiga : “¡Sabes cómo hice que le viera la cara a Dios!”

     

    Las metáforas

     

    18- Dada una vieja cajita de madera que quiero destruir o arrojar a la basura, ¿tengo el derecho de decir que la mato, que la espulgo, que la cocino, que la como, que la digiero, o bien que la borro, que la tacho, que la condeno, la encarcelo, la destierro, la destituyo, la vaporizo, la extingo, la desuello, la embalsamo, la fundo, la electrocuto, la deshincho, la barro? Responda a cada una de estas preguntas.

     

    La arqueología

     

    19-Regrese con el pensamiento a los tiempos antiguos. La Municipalidad de Atenas pone la piedra fundamental de las ruinas del Partenón. Describa la ceremonia.

     

    La geografía

     

    20- ¿En dónde desembocaría el Sena si su fuente estuviera en los Pirineos?

    21-Aplaste el relieve de Suiza y calcule la superficie así obtenida.

     

    La personalidad

     

    22-Observe con atención su mano izquierda y diga a quién pertenece.

    23-Suponga que usted no es usted: encuentre un reemplazante.

     

    La moral

     

    24-Un muchacho ha robado un anillo valioso para regalárselo a su novia. Ahora bien, a la chica no le gusta el anillo. Lo rechaza. ¿Qué debe hacer el muchacho?

     

    La psicología

     

    25-¿Cómo se representa usted la falta de pescado? Dibújelo.

    26-¿Cómo hace usted para sorprender a los personajes indeseables que se deslizan entre sus pensamientos? Enumere diversos procedimientos.

    27-A fin de remontarse en sus recuerdos, aplique una escalera contra la pared, pero no empiece a subir sin haberse provisto de una cuerda, uno de cuyos extremos será sólidamente fijado al piso y el otro enrollado alrededor de su puño izquierdo. Por no haber tomado esta precaución muchas personas no han vuelto.

     

    La sinceridad

     

    28-Dado que usted me presenta un tarjeterito afirmándome que está vacío, si al abrirlo bruscamente me encuentro con un cocodrilo de gran tamaño, ¿quién ha mentido: usted o yo? Adivine lo que quiero decir.

     

    Deberes de poesía

     

    29-Un barco ebrio cuenta sus recuerdos de viaje. Este barco es usted. Dígalo en la primera persona del singular.

    30-Un fauno cree advertir, después del almuerzo, unas ninfas. Quiere perpetuarlas. Este fauno es usted. Dígalo en la primera persona del singular.

    31-Un hombre visita el cementerio de su aldea, a orillas del Mediterráneo. Ve unas velas en el mar y las toma por palomas que picotean sobre un techo. Desarrolle esta alucinación. El visitante es usted. Dígalo en la primera persona del singular.

    32- Usted es El Tenebroso. Se ha quedado viudo y necesita que lo consuelen. Por otra parte, es usted príncipe de Aquitania y acaban de destruir su torre. Considera melancólicamente su suerte. Pide que le restituyan el Pausílipo y, de ser posible, el mar de Italia con una flor y un parral, que le gustan mucho. Haga lo que hiciere, dígalo siempre en la primera persona del singular.

     

    Hablemos de metafísica

     

    33-¿Acaso el universo se le ofrece como un “peso”? ¿Un peso que usted lleva, que usted arrastra? O, por el contrario, ¿tiene usted la sensación de “flotar” sobre el mundo? Motive sus respuestas.

    34-¿A qué hora y en qué circunstancias siente usted con claridad a su “yo”? ¿Tiene éste un olor? ¿Un sabor? ¿Un color? ¿Una forma? ¿Tiene un “rostro”? ¿Cuándo tiene usted la impresión de que se le escapa?

    35-¿Le agradan los en-sí? ¿O prefiere los para-sí?

    36-Comúnmente suele decirse que “el tiempo es oro”. Haga el cálculo en dólares.

    37-¿Cómo se representa usted al Ser? ¿Tiene plumas en los cabellos?

    38-¿Es la Nada más sensible el domingo que los otros días? ¿Desea usted pasar en ella sus vacaciones?

    39-¿La Esencia está mezclada con los objetos en forma de polvo? ¿O como líquido? ¿O bien como raíces muy sutiles inmersas en el centro de las cosas?

     

     

     

     

    De " El libro del Humor Absurdo" Ediciones siglo XX , Buenos Aires  ( no dice año edición) Pág.130-134

    EstrellaJean Tardieu: (1903-1995)Poeta, ensayista y traductor de Holderlin, es uno de los renovadores de la dramaturgia moderna, para la que produjo algunas de las piezas más importantes del Teatro del Absurdo. Sus Pequeños problemas y cuestiones prácticas constituyen, por otra parte, una urdimbre humorística que recuerdan los puzzles de Lewis Carroll. Tardieu es autor de Accent, Le Témoin invisible, LesDieux étouffés, Monsieur Monsieur, Une voix sans personne, Theatre de chambre, Histoires obscures, Les Temps du Verbe, entre otras.

     

    July 23

    De " LOS JUEGOS DE MASTROPIERO" , Carlos Núñez Cortés

     
     
     
    Las sentencias luthieranas
     
     (...)
    Los aforismos también pueden incluir algo de humor o incluso basarse en un declaración anterior , alguna particularmente conocida, a la cual se parafrasea o parodia. Es el caso de muchos de los adagios que encontramos en las obras de Les Luthiers . En la lista que incluyo a continuación cito aquellos que, a mi juicio, considero los más sabios:
     
    - " Un libro que no está escrito, más que libro es un cuaderno"
       Don José Duval, artista de varieté.
     
    - " La vida merece ser vivida; en cambio la muerte, ¿ merece ser morida?.
       Operador del Centro Estatal de Asistencia al Suicida.
     
    - " Si aquel que dice ser tu mejor amigo te clava un puñal en la espalda, debes desconfiar de su amistad".
       Monje tibetano, maestro de artes marciales.
     
    - " Cuantos más años a cuestas, más te cuesta y menos te acuestas"
       Sexólogo anónimo.
     
    - " Time is money" ( el tiempo es un maní)
       Anónimo.
     
    - " Cuanto más conozco a los hombres, más quiero a las mujeres"
       Harvey jhonson , poeta campestre.
     
    - " Dadme un toallón y saldré de la bañera"
       Arquímedes de Siracusa , matemático y geómetra griego.
     
    - " La pluma del águila jamás atravesará una gota de aceite"
       General Archibald Waving, jefe del 4º Ejército de los Estados Unidos.
     
     (.......)
     
     Los "anaforismos"  de Les luthiers.
     
    - El amor eterno dura aproximadamente  tres meses.
     
    - Lo importante no es saber, sino tener el teléfono del que sabe.
     
    - La pereza es la madre de todos los vicios, y como madre... hay que respetarla.
     
    - No te tomes la vida en serio, al fin y al cabo no saldrás vivo de ella.
     
    - Hay un mundo mejor. Pero es carísimo.
     
    - Hay dos palabras que te abrirán muchas puertas: " Tire y empuje".
     
    Estos dichos formaron parte de una serie de aforismos que comenzaron a circular por internet acomienzos de 2004 y que se suponía eran de nuestra autoría (....)  Pero no lo eran ( esto lo digo yo - Andrea- resumiendo toda la explicación que sigue).
     
     
    Carlos Núñez Cortés, Los Juegos de Mastropiero, Emecé Editores S.A., Buenos Aires, 2007.
     
        
     La verdad es que me gustaron más los aforismos apócrifos de Les luthiers que los auténticos!
     
          
    July 18

    MACEDONIO FERNÁNDEZ ( 1874-1952)

     
     De:  " Papeles de recién venido"
     
     
     
     CORREO CASERO DE RECIÉN VENIDO
     
    Querido Jorge Luis:
     
       Iré esta tarde a tu casa y me quedaré a cenar si hay inconveniente y estamos con ganas de trabajar. (Advertirás que las ganas de cenar las tengo aún con inconvenientes y sólo falta asegurarme las otras).
       Tienes que disculparme no haber ido anoche. Soy tan distraído que iba para allá y en el camino me acuerdo de que me había quedado en casa. Estas distracciones frecuentes son una vergüenza y me olvido de avergorzarme también.
       Estoy preocupado con la carta que ayer concluí y estampillé para vos; como te encontré antes de echarla al buzón tuve el aturdimiento de romperle el sobre o las señas o el texto. Esto me tiene tan fastidiado que rogaría que se viniera a leer mi correspondencia en casa.
       So objeto es explicarte que si anoche vos y Pérez Ruiz en busca de Galíndez no dieron con la calle Coronda , debe ser, creo, porque la han puesto en presa para concluir con los asaltos que en ella se distribuían de continuo. A un español le robaron hasta la zeta, que tanto la necesitan para pronunciar la ese y aun para toser. Además, los asaltantes que prefieren esa calle por comodidad, quejáronse de que se la mantenía tan oscura que escaseaba la luz para su trabajo y se veían forzados a asaltar de día, cuando debían descansar y dormir.
       De modo que la calle Coronda antes era ésa y frecuentaba ese paraje , pero ahora es otra; creo que atiende al público de 10 a 4, seis horas. Lo más del tiempo lo pasa cruzada de veredas en alguna de las casas: quizás anoche estaba metida en lo de Galíndez: ese día le tocó a él vivir en la calle.
       Es por turnos y éste es el de que yo me calle.
                                                           M
     
     
     
     
     
     
    June 17

    WOODY ALLEN "Para acabar con el psicoanálisis.Conversaciones con Helmholtz" ( fragmentos)

     
     Esta entrada está dedicada a mi psicóloga.Estrella EstrellaEstrella
     
          (...)
             El doctor Helmholtz , que ahora tiene casi noventa años de edad, fue contemporáneo de Freud, un pionero del psicoanálisis y el fundador de la escuela de psicología que lleva su nombre. Quizá su mayor fama se debe a sus investigaciones sobre el comportamiento humano en las que probó que la muerte es una característica congénita.
          (...)
         18 de abril
            Llegué y encontré a Helmholtz podando unos arbustos . Habló mucho de la belleza de las flores, a las que ama porque " no se pasan la vida pidiendo dinero prestado".
            Hablamos sobre el psicoanálisis contemporáneo, al que Helmholtz considera un mito mantenido con vida por la industria del sofá.
            - ¡ Estos analistas modernos ! ¡ Cobran fortunas ! En mis tiempos, por cinco marcos, el mismo Freud te trataba. Por diez marcos , te trataba y te planchaba incluso los pantalones. Por quince marcos, Freud permitía que lo trataras a él y eso incluía una invitación a comer. ¡Treinta dólores la hora! ¡ Cincuenta dólares la hora! ¡ El kaiser no ganaba más que doce veinticinco, y porque era el káiser! ¡ Y no tenía que ir a trabajar a pie ! ¡Y con lo que dura un tratamiento! ¡ Dos años! ¡ Cinco años ! Si uno de nosotros no podía curar a un paciente en seis meses , le devolvíamos el dinero, lo llevábamos a ver una revista musical y le regalábamos un plato de caoba para frutas o un juego de cuchillos de acero inoxidable. Recuerdo que siempre se podía saber con qué pacientes había fracasado Jung porque les regalaba grandes osos de peluche.
             Caminamos por el sendero del jardín, y Helmholtz se puso a hablar sobre otros temas de interés. Era un verdadero torrente de visiones y me las arreglé para anotar algunas.
            Sobre la condición humana: " Si el hombre fuera inmortal, ¿ te das cuenta lo que sería su cuenta en la carnicería?".
            Sobre la religión: " No creo en la vida ultraterrena, aunque por las dudas me llevaré una muda de ropa interior".
            Sobre la literatura: " Toda la literatura es una nota a pie de página del Fausto. No tengo ni idea de lo que quiero decir con esto".
            Estoy convencido de que Helmholtz es un gran hombre.     
     
     
     
          De :Woody Allen , Cómo acabar de una vez por todas con la cultura, Fábula Tusquets Editores, Barcelona 2005. Pág.123, 131-2.
     
     
         EstrellaEstrellaEstrella Si bien no cuestiono su formación ni su sugerencia de que me encuentro en un período resistencial... ya no sé qué hacer para que mi psicóloga no cabecee toda la sesión , hasta temo que se vaya a desnucar.Sus cabeceos no son muestras de afirmación o de sostén de mis palabras, sino signos de lucha contra el sueño. En la última sesión se le resbaló la lapicera en medio de un sacudón por no dormirse. Creo que falta poco para que asome un hilito de baba por una comisura. Trato de pensar que no se debe a mí, ja, sino a que debe trabajar mucho y está cansada. Probé con distintos estímulos para captar su atención y rescatarla de las garras oníricas: articular mejor las palabras, cambiar el tono de voz contínuamente, toser, estornudar, pararme a abrir la ventana aún con 5 grados, contar algo con prolegómenos de suspenso, a veces se me escapa un: - esto está aburrido, estoy diciendo boludeces.... y ella sobresaltada me dice: - a ver, metámonos con eso ¿ por qué creeés que debés contar algo divertido?... Mi interior grita: ¡PARA QUE NO TE DUERMAS!, pero en cambio digo: - ah, no sé, tendré alma de payaso . A veces estoy contando algo, por ejemplo en la última sesión, en la que hablaba de mi amiga Daniela. Venía embalada cuando mi psicóloga se emepezó a relajar y hacer todos los tics previos al noni noni, entonces dije: si le cuento eso mi amiga se duerme. ¿ Se duerme? sí, bah, quiero decir que siento que la canso hablando tanto de mí. Pero ella no se da cuenta que hablo de su sueño. Hasta hoy nada me dio resultado. Una amiga me dice que puede tratarse de una técnica , como de escucha en " alfa", tipo yogui, pero no lo creo. Los párpados caen, la birome resbala, los sacudones me sobresaltan. Hoy tengo terapia. Voy a probar con algo más directo: - Claudia, te estás quedando dormida, esto me pone loca, algo tenemos que hacer, no sé, terapia caminando como la escuela de los griegos, de pie, no sé. Acepto sugerencias.
       
     
     
    June 03

    GUILLERMO MARTÍNEZ " LA MUERTE LENTA DE LUCIANA B" ( frag.reportaje)

     
     
           - " Todo lo que choca, en física, sufre una reacción igual al choque , pero en moral la reacción es más fuerte que la  acción. La reacción a la impostura es el desprecio; al desprecio, el odio; al odio, el homicidio". (Giácomo Casanova) ¿Por qué eligió esta frase para abrir su libro?
     
           - Me resultó perfecta. Cuando la encontré no podía creer cómo sintetizaba exactamente lo que yo estaba tratando de hacer: una novela sobre el escalonamiento de las represalias en la venganza. Cómo el factor humano distorsiona las proporciones del castigo y la justicia, castigando siempre en exceso. Además incluía  la otra cuestión que se plantea en la novela , el dolor como parte de lo que Ludwig Wittgenstein llama el lenguaje privado. Sabemos cuánto nos duele a nosotros, sabemos que al otro le duele pero no podemos saber cómo comparar esas medidas, entonces se busca crear siempre un daño superior para asegurar que los dolores sean equiparables...
     
     
    Fragmento del reportaje de Celeste González a Guillermo Martínez. Quid . Revista de Yenny y El Ateneo. Nº 14. Febrero- marzo 2008.
    May 23

    JORGE LUIS BORGES , de " EL HACEDOR" (Epílogo) 1960

     

     

    Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara.

     

     

    May 14

    EDUARDO GALEANO. PRÓLOGO DE "MEMORIA DEL FUEGO" (1982)

     
          Les dedico estas entradas de Galeano a Mimí y Paula, amigas de spaces
     
     
                             Umbral

    Yo fui un pésimo estudiante de historia. Las clases eran como visitas al Museo de Cera o a la Región de los Muertos. El pasado estaba quieto, hueco, mudo. Nos enseñaban el tiempo pasado para que nos resignáramos, conciencias vaciadas, al tiempo presente: no para hacer la historia, que ya estaba hecha, sino para aceptarla. La pobre historia había dejado de respirar: traicionada en los textos académicos, mentida en las aulas, dormida en los discursos de efemérides, la habían encarcelado en los museos y la habían sepultado, con ofrendas florales, bajo el bronce de las estatuas y el mármol de los monumentos.

    Ojalá Memoria del fuego pueda ayudar a devolver a la historia el aliento, la libertad y la palabra. A lo largo de los siglos, América Latina no sólo ha sufrido el despojo del oro y la plata, del salitre y del caucho, del cobre y del petróleo: también ha sufrido la usurpación de la memoria. Desde temprano ha sido condenada a la amnesia por quienes le han impedido ser. La historia oficial latinoamericana se reduce a un desfile militar de próceres con uniformes recién salidos de la tintorería. Yo no soy historiador. Soy un escritor que quisiera contribuir al rescate de la memoria secuestrada de toda América, pero sobre todo de América Latina, tierra despreciada y entrañable: quisiera conversar con ella, compartirle los secretos, preguntarle de qué diversos barros fue nacida, de qué actos de amor y violaciones viene.

    Ignoro a qué género literario pertenece esta voz de voces. Memoria del fuego no es una antología, claro que no; pero no sé si es novela o ensayo o poesía épica o testimonio o crónica o. Averiguarlo no me quita el sueño. No creo en las fronteras que, según los aduaneros de la literatura, separan a los géneros.

    Yo no quise escribir una obra objetiva. Ni quise ni podría. Nada tiene de neutral este relato de la historia. Incapaz de distancia, tomo partido: lo confieso y no me arrepiento. Sin embargo, cada fragmento de este vasto mosaico se apoya sobre una sólida base documental. Cuanto aquí cuento, ha ocurrido; aunque yo lo cuento a mi modo y manera.

    E.G

     

    Este libro

    Inicia una trilogía. Está dividido en dos partes: en una, la América precolombina se despliega a través de los mitos indígenas de fundación; en la otra, ocurre la historia de América desde fines del siglo XV hasta el año 1700. El volumen siguiente de Memoria del fuego - Las caras y las máscaras - abarca los siglos XVIII y XIX. El tercer volumen - El siglo del viento- llega hasta nuestros días.

    …………………….

    …………………….

    Este libro

    Está dedicado a la Abuela Ester. Ella lo supo antes de morir.

    EDUARDO GALEANO " MEMORIA DEL FUEGO" 1982 ( fragmentos)

     
     

                                     La creación

     

    La mujer y el hombre soñaban que Dios los estaba soñando.

    Dios los soñaba mientras cantaba y agitaba sus maracas, envuelto en humo de tabaco, y se sentía feliz y también estremecido por la duda y el misterio.

    Los indios makiritare saben que si Dios sueña con comida, fructifica y da de comer. Si Dios sueña con la vida, nace y da nacimiento.

    La mujer y el hombre soñaban que en el sueño de Dios aparecía un gran huevo brillante. Dentro del huevo, ellos cantaban y bailaban y armaban mucho alboroto, porque estaban locos de ganas de nacer. Soñaban que en el sueño la alegría era más fuerte que la duda y el misterio; y Dios, soñando, los creaba, y cantando decía:

    - Rompo este huevo y nace la mujer y nace el hombre. Y juntos vivirán y morirán. Pero nacerán nuevamente. Nacerán y volverán a morir y otra vez nacerán. Y nunca dejarán de nacer, porque la muerte es mentira.

    (48)

     

    Datos de fuentes:

    48 - Civrieux, Marc de, Watunna. Mitología makiritare, Caracas, Monte Ávila, 1970

    En: Eduardo Galeano, Memoria del fuego, tomo I :Los nacimientos, Buenos Aires, Editorial Catálogos, 1997. Texto: Pág.3 . Fuente: pág.323

     

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                                                   1492

                                             Guanahaní

                                                  Colón

     

    Cae de rodillas, llora, besa el suelo. Avanza, tambaleándose porque lleva más de un mes durmiendo poco o nada, y a golpes de espada derriba unos ramajes.

    Después, alza el estandarte. Hincado, ojos al cielo, pronuncia tres veces los nombres de Isabel y Fernando. A su lado, el escribano Rodrigo de Escobedo, hombre de letra lenta, levanta el acta.

    Todo pertenece , desde hoy, a esos reyes lejanos: el mar de corales, las arenas, las rocas verdísimas de musgo, los bosques, los papagayos y estos hombres de piel de laurel que no conocen todavía la ropa, la culpa ni el dinero y que contemplan, aturdidos, la escena.

    Luis de Torres traduce al hebreo las preguntas de Cristóbal Colón:

    - ¿Conocéis vosotros el Reino del Gran Kahn? ¿ De dónde viene el oro que lleváis colgado de las narices y las orejas?

    Los hombres desnudos lo miran, boquiabiertos, y el intérprete prueba suerte con el idioma caldeo, que algo conoce:

    - ¿ Oro? ¿Templos? ¿Palacios? ¿Rey de reyes? ¿Oro?

    Y luego intenta la lengua arábiga, lo poco que sabe:

    - ¿Japón? ¿China? ¿Oro?

    El intérprete se disculpa ante Colón en la lengua de Castilla. Colón maldice en genovés, y arroja al suelo sus cartas credenciales, escritas en latín y dirigidas al Gran Kahn. Los hombres desnudos asisten a la cólera del forastero de pelo rojo y piel cruda, que viste capa de terciopelo y ropas de mucho lucimiento.

    Pronto se correrá la voz por las islas:

    - ¡ Vengan a ver a los hombres que llegaron del cielo! ¡Tráiganles de comer y beber!

    (49)

    Fuente 49:

    Colón, Cristóbal, Diario del descubrimiento (anotado por Manuel Alvar), Las Palmas, Cabildo de gran canaria, 1976.

    De Memoria del Fuego. Pág. 54-55.

     

     

     

                                                  Dicen los indios

      ¿ Que tiene dueño la tierra? ¿Cómo así? ¿Cómo se ha de vender? ¿Cómo se ha de comprar? Si ella no nos pertenece, pues. Nosotros somos de ella. Sus hijos somos. Así siempre, siempre. Tierra viva. Como cría a los gusanos, así nos cría. Tiene huesos y sangre. Leche tiene, y nos da de mamar. Hace nacer casas. Gente hace nacer. Ella nos cuida y nosotros la cuidamos. Ella bebe chicha, acepta nuestro convite. Hijos suyos somos. ¿Cómo se ha de vender? ¿Cómo se ha de comprar?

    (15 y 84)

    Fuentes:

    15: ( Con F. Izquierdo), Mitos, leyendas y cuentos peruanos, Lima, Casa de la Cultura, 1970.

    87: Gridley, Marion E, The story of the Haida, Nueva York, Putnam´s, 1972

    .

      De Memoria del Fuego. Pág.256.

    March 17

    EDUARDO GALEANO, " Para la Cátedra de Historia del Arte"

     
     
                            Cueva de las manos Río Pinturas
     
     
          En las profundidades de una cueva del río Pinturas, un cazador estampó en la piedra su mano roja de sangre. Él dejó su mano ahí, en alguna tregua entre la urgencia de matar y el pánico de morir. Y algún tiempo después , otro cazador imprimió junto a esa mano su propia mano negra de tizne. Y luego otros cazadores fueron dejando en la piedra las huellas de sus manos empapadas en colores que venían de la sangre y de las cenizas, de la tierra , de las flores.
          Trecemil  años después , cerquita del río Pinturas, en la ciudad de Perito Moreno , alguien escribe en una pared: Yo estuve aquí.
     
     
     
     
     Del CD " Eduardo Galeano, Juan Gelman" que sacó a la venta página 12 al cumplir 10 años. En 1997  Galeano y Gelman hicieron dos presentaciones en el teatro Margarita Xirgu donde leyeron cuentos , poesías, reflexiones, en su mayoría inéditos. Gracias a mi hijita Guadalupe y a sus primeras caminatas  recordé con alegría que tenía este CD , ya que la dulce lo arrojó al piso junto con otros. Este pequeño relato que subí y el que sigue son leídos por Galeano con un ritmo y unos matices tan sugestivos que los convierten en dos joyitas. Recién me fijé en google y parece que se puede bajar el cd. Se los recomiendo.
      

    EDUARDO GALEANO , " Para la Cátedra de Historia"

     
     
           Hace unos quincemil millones de años - según dicen los entendidos- un huevo incandescente estalló en medio de la nada y dió nacimiento a los cielos y a las estrellas y a los mundos.
     
         Hace unos cuatromil o cuatromil quinientos  millones de años - año más, año menos- la primera célula bebió el caldo del mar y le gustó y se duplicó para tener a quien convidar el trago.
     
         Hace unos dos millones de años, la mujer y el hombre, casi monos, se irguieron sobre sus patas y alzaron los brazos y se abrazaron y se entraron , y por primera vez tuvieron el pánico y la alegría de verse cara a cara mientras estaban  en eso.
     
         Hace unos cuatrocientos cincuentamil años la mujer y el hombre frotaron dos piedras y encendieron el primer fuego que los ayudó a defenderse del invierno.
     
        Hace unos trescientosmil años la mujer y el hombre se dijeron las primeras palabras y creyeron que podían entenderse... y en eso estamos, en eso estamos todavía: queriendo ser dos, muertos de miedo, muertos de frío, buscando palabras.
        
     
         
    January 10

    " ONDINA" (2005) , de ABELARDO CASTILLO

     
     
     
     
                  sirena
     
     
     
     
       La Sirenita viene a visitarme de vez en cuando. Me cuenta historias que cree inventar, sin saber que son recuerdos. Sé que es una sirena, aunque camina sobre dos piernas. Lo sé porque dentro de sus ojos hay un camino de dunas que conduce al mar. Ella no sabe que es una sirena , cosa que me divierte bastante. Cuando ella habla yo simulo escucharla con atención pero, al mínimo descuido, me voy por el camino de las dunas, entro en el agua y llego a un pueblo sumergido donde hay una casa, donde también está ella, sólo que con escamada cola de oro y una diadema de pequeñas flores marinas en el pelo. Sé que mucha gente se ha preguntado cuál es la edad real de las sirenas, si es lícito llamarlas monstruos, en qué lugar de su cuerpo termina la mujer y empieza el pez, cómo es eso de la cola . Sólo diré que las cosas no son exactamente como cuenta la tradición y que mis encuentros con la sirena, allá en el mar, no son del todo inocentes. La de acá, naturalmente, ignora todo esto. Me trata con respeto, como corresponde hacerlo con los escritores de cierta edad. Me pide consejos, libros, cuenta historias de balandras y prepara licuados de zanahoria y jugo de tomate. La otra está un poco más cerca del animal. Grita cuando hace el amor. Come pequeños pulpos, anémonas de mar y pececitos crudos. No le importa en absoluto la literatura. Las dos, en el fondo, sospechan que en ellas hay algo raro. No sé si debo decirles cómo son las cosas.
     
     
    Abelardo Castillo , El Espejo que Tiembla, Seix Barral, Buenos Aires, 2005. Pág 61-62
    December 01

    De " ESPANTAPÁJAROS" (1932), Oliverio Girondo

       
     
                                                                                     
     
     
       No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con una liento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahaorias; ¡pero eso sí! - y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretxto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden tiempo las que pretendan seducirme!
        Ésta fue - y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa.
        ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado?
        ¡María Luisa era una verdadera pluma!
        Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres.
        ¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. " ¡María Luisa! ¡María Luisa!"...y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando , a cualquier parte.
         Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.
         ¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando , las estrellas ! ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... la de pasarse las noches de un solo vuelo!
         Después de conocer a una mujer etérea, ¿ puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
         Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.
     
     
     
                                                                                       Girondo
     
     
     
         OLIVERIO GIRONDO, " Espantapájaros" , Editorial Losada, Buenos Aires, 1991, pág.17-18
    November 16

    De " Sueños de sueños" Antonio Tabucchi: SUEÑO DE FRANCISCO DE GOYA Y LUCIENTES, PINTOR Y VISIONARIO

     
    fusilamientos del 3 de mayolecheraperro GoyaSaturno Goyaviejos Goya
     
    Fusilamientos del tres de mayo; Lechera; Perro enterrado en la arena ( o perro semihundido); Saturno devorando a uno de sus hijos ;Viejos
     
     
     
       La noche del primero de mayo de 1820, mientras su intermitente locura lo visitaba, Francisco de Goya y Lucientes, pintor y visionario, tuvo un sueño.
       Soñó que estaba con su amante de juventud bajo un árbol. Era la austera campiña de Aragón y el sol estaba en lo alto. Su amante estaba sentada en un columpio y él la empujaba por la cintura. Su amante llevaba un pequeño parasol de encaje y reía con risas breves y nerviosas. Después su amante se dejó caer y él la siguió, rodando por el prado. Se deslizaron por la pendiente de la colina hasta que llegaron a un muro amarillo. Se asomaron por encima del muro y vieron a unos soldados, iluminados por un farol, que estaban fusilando a un grupo de hombres. El farol era una incongruencia en aquel paisaje soleado, pero iluminaba lívidamente la escena. Los soldados dispararon y los hombres cayeron, cubriendo los charcos de su propia sangre. Entonces Francisco de Goya y Lucientes sacó el pincel de pintor que llevaba en el cinturón y avanzó blandiéndolo amenazadoramente. Los soldados, como por encanto, desaparecieron, asustados ante aquella visión. Y en su lugar apareció un gigante horrendo que devoraba una pierna humana. Tenía el pelo sucio y el rostro lívido, dos hilos de sangre se deslizaban por las comisuras de su boca, sus ojos estaban velados, pero se reía.
       ¿Quién eres?, le preguntó Francisco de Goya y Lucientes.
       El gigante se limpió la boca y dijo: Soy el monstruo que domina a la humanidad, la Historia es mi madre.
       Francisco de Goya y Lucientes dio un paso y blandió su pincel. El gigante desapareció y en su lugar apareció una vieja. Era una bruja sin dientes, con la piel apergaminada y los ojos amarillos.
      ¿Quién eres?, le preguntó Francisco de Goya y Lucientes.
       Soy la desilusión, dijo la vieja, y domino el mundo, porque todo sueño humano es un sueño breve.
       Francisco de Goya y Lucientes dio un paso y blandió su pincel. La vieja desapareció y en su lugar apareció un perro. Era un pequeño perro sepultado en la arena, de la que sólo sobresalía la cabeza.
       ¿Quién eres?, le preguntó Francisco de Goya y Lucientes.
        El perro alzó el cuello y dijo: Soy la bestia de la desesperación y me burlo de tus penas.
        Francisco de Goya y Lucientes dio un paso y blandió su pincel. El perro desapareció y en su lugar apareció un hombre. Era un viejo grueso, con el rostro hinchado e infeliz.
        ¿Quién eres?, le preguntó Francisco de Goya y Lucientes.
        El hombre esbozó una sonrisa cansada y dijo: Soy Francisco de Goya y Lucientes, contra mí no podrás hecer nada.
     
       .Autorretrato
     
     
     FRANCISCO DE GOYA Y LUCIENTES. Zaragoza, 1746- Burdeos , 1828. Nació pobre y murió pobre. Estudió pintura en Madrid; viajó a Italia, donde visitó Roma y Venecia. En la corte de España conoció favores y desgracias, éxitos galantes y ardientes amarguras. Fue protegido de la Duquesa de Alba, a la que inmortalizó en sus cuadros. Lo visitó una esporádica locura. Sus Caprichos, dibujados en 1799, le costaron un proceso ante la Inquisición. Retrató visiones aterradoras, los desastres de la guerra y las desventuras de los hombres.
     
     
     
    De " Sueños de Sueños", Antonio Tabucchi, Editorial Anagrama, Barcelona, 1996. Sueño...pág 43-45; datos biógr. pág. 91
    November 02

    De " Sueños de Sueños", Antonio Tabucchi . SUEÑO DEL DOCTOR SIGMUND FREUD; INTERPRETE DE LOS SUEÑOS AJENOS

     
     
     Sigmund Freud en 1905 Sigmund Freud en 1905
     
     
                La noche del veintidós de septiembre de 1939, el día antes de morir, el doctor Sigmund Freud, intérprete de los sueños ajenos, tuvo un sueño.
               Soñó que se había convertido en Dora y que estaba cruzando una Viena bombardeada. La ciudad estaba destruida, y de las ruinas de los edificios se alzaba una nube de polvo y de humo.
               ¿Cómo es posible que esta ciudad haya sido destruida?, se preguntaba el doctor Freud, e intentaba sujetarse los senos, que eran postizos. Pero en aquel momento se cruzó, en la Rathausstrasse, con Frau Marta, que avanzaba con el Neue Frei Presse ante sí.
               Oh, querida Dora, dijo Frau Marta, acabo de leer precisamente ahora que el doctor Freud ha vuelto a Viena desde París y vive justo aquí, en el número siete de la Rathausstrasse, quizás le sentaría bien que lo visitara. Y mientras lo decía, apartó con el pie el cadáver de un soldado.
               El doctor Freud sintió una gran vergüenza y se bajó el velo del sombrero. No sé por qué, dijo tímidamente.
               Porque tiene usted muchos problemas, querida Dora, dijo Frau Marta, tiene usted muchos problemas, como todos nosotros, necesita confiarse a alguien, y , créame, nadie mejor que el doctor Freud para las confidencias, él lo comprende todo acerca de las mujeres, a veces parece incluso una mujer, de tanto como se ensimisma en su papel.
               El doctor Freud se despidió con amabilidad pero con rapidez y retomó su camino. Un poco más adelante se cruzó con el mozo del carnicero, que la miró con insistencia y le soltó un piropo grosero. El doctor Freud se detuvo, porque hubiera querido darle un puñetazo, pero el mozo del carnicero le miró las piernas y le dijo: Dora, a ti te hace falta un hombre de verdad, para que dejes de estar enamorada de tus fantasías.
               El doctor Freud se detuvo irritado. Y tú ¿cómo lo sabes?, le preguntó.
               Lo sabe todo Viena, dijo el mozo del carnicero, tú tienes demasiadas fantasías sexuales, lo ha descubierto el doctor Freud.
               El doctor Freud levantó los puños. Eso ya era demasiado. Que él, el doctor Freud, tenía fantasías sexuales. Eran los demás quienes tenían esas fantasías, los que acudían a hacerle sus confidencias. Él era un hombre íntegro, y aqule tipo de fantasías era un problema de niños o de perturbados.
              Venga, no seas tonta, dijo el mozo del carnicero, y le pellizcó suavemente la mejilla.
               El doctor Freud se pavoneó. Después de todo, no le disgustaba ser tratado con familiaridad por un viril mozo de carnicero, y después de todo él era Dora, que tenía problemas nefandos.
              Continuó avanzando por la Rathausstrasse y llegó ante su casa. Su casa, su bella casa, ya no existía, había sido destruida por un obús. Pero en el pequeño jardín, que había quedado intacto, estaba su diván. Y en el diván se hallaba tumbado un palurdo con zuecos y la camisa por fuera, que estaba roncando.
              El doctor Freud se le acercó y lo despertó. ¿ Qué hace usted aquí?, le preguntó.
              El palurdo lo miró fijamente, con los ojos muy abiertos. Busco al doctor Freud.
              El doctor Freud soy yo, dijo el doctor Freud.
              No me haga reír, señora, respondió el palurdo.
              Muy bien, dijo el doctor Freud, le confesaré una cosa, hoy he decidido asumir la apariencia de una de mis pacientes, por eso voy vestido así, soy Dora.
              Dora, dijo el palurdo, pero si yo te amo. Y diciendo esto la abrazó. El doctor Freud sintió una gran turbación y se dejó caer sobre el diván. Y en aquel momento se despertó. Era su última noche, pero él no lo sabía.
     
     
     
    SIGMUND FREUD. Freiberg, 1856- Londres, 1939. Era neurólogo. Primero estudió la histeria y la hipnosis de Charcot, después interpretó los sueños de los hombres (  La interpretación de los sueños, 1900), con la pretensión de remontarse a través de ellos hasta la infelicidad que nos persigue. Sostuvo que el hombre, dentro de sí, posee un coágulo oscuro que denominó Inconsciente. Sus Casos clínicos pueden ser leídos como ingeniosas novelas. El Ello, el Yo y el Super-Yo son su Trinidad. Y , tal vez, todavía la nuestra.
     
     
    De ANTONIO TABUCCHI, " Sueños de sueños" , Editorial Anagrama, Barcelona, 1996. Pág.85-87 (sueño de Freud) , pág. 96 ( datos biográficos).
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     

    De " SUEÑOS DE SUEÑOS" , ANTONIO TABUCCHI

     
     
            Jane Avril bailando    Jane AvrilJane Avril saliendo del Moulin Rouge
     
    " Jane Avril bailando", " Cartel de Jane Avril" " Jane Avril saliendo del Moulin Rouge", de Henri de Toulouse- Lautrec ( imágenes de www.artehistoria.com)
     
     
    SUEÑO DE HENRI DE TOULOUSE- LAUTREC, PINTOR Y HOMBRE INFELIZ
     
       Una noche de marzo de 1890, en un burdel de París, después de haber pintado el cartel para una bailarina a la que amaba sin ser correspondido, Henri de Toulouse- Lautrec, pintor y hombre infeliz, tuvo un sueño. Soñó que estaba en los campos de su Albi, y que era verano. Se hallaba bajo un cerezo caragado de cerezas y hubiera querido coger algunas, pero sus piernas cortas y deformes no le permitían llegar hasta la primera rama cargada de fruta. Entonces se puso de puntillas y, como si fuera la cosa más natural del mundo, sus piernas comenzaron a alargarse hasta que alcanzaron una longitud normal. Una vez que hubo cogido las cerezas, sus piernas comenzaron de nuevo a encogerse y Henri de Tolouse- Lautrec volvió a su altura de enanito.
       Vaya, exclamó, así que puedo crecer a voluntad. Y se sintió feliz. Empezó a atravesar un campo de trigo. Las espigas lo superaban y su cabeza abría un surco entre las mieses. Le parecía que estaba en una extraña selva por la que avanzaba a ciegas. Al final del campo había un arroyo. Henri de Tolouse- Lautrec se reflejó en él  y vio un enano feo con las piernas deformes vestido con pantalones de cuadros y un sombrero en la cabeza. Entonces se puso de puntillas y sus piernas se alargaron grácilmente, se convirtió en un hombre normal y el agua le devolvió la imagen de un joven apuesto y elegante. Henri de Toulouse- Lautrec se encogió de nuevo, se desnudó y se sumergió en el arroyo para refrescarse. Cuando hubo acabado el baño, se secó al sol, se vistió y se puso de nuevo en camino. Estaba cayendo la tarde, y al fondo de la llanura vio una corona de luces. Se dirigió hacia allí caracoleando sobre sus cortas piernecitas y, al llegar, se dio cuenta de que estaba en París. Era el edificio del Moulin Rouge, con sus aspas de molino iluminadas girando en el techo. Una gran multitud se agolpaba a la entrada, y junto a la taquilla un enorme cartel de colores chillones anunciaba el espectáculo de la velada, un cancán. El cartel reproducía una bailarina que danzaba sobre el escenario sujetándose la falda levantada, justo delante de las candilejas de gas. Henri de Toulouse- Lautrec se sintió satisfecho, porque aquel cartel lo había dibujado él. Después evitó mezclarse con la multitud y accedió por la entrada trasera, recorrió un pequeño corredor mal iluminado y apareció entre basidores. El espectáculo acababa de comenzar. La música era estrepitosa y Jane Avril, en el escenario, bailaba como una endemoniada. Henri de Toulouse- Lautrec sintió un feroz deseo de salir a escena él también y de tomar por la mano a Jane Avril para bailar con ella. Se puso de puntillas y sus piernas se alargaron inmediatamente. Entonces se lanzó fogosamente al baile, su chistera rodó hacia un lado y él se dejó llevar por el frenesí del cancán. Jane Avril no parecía en absoluto sorprendida de que hubiera alcanzado una estatura normal, bailaba y cantaba y lo abrazaba, y era feliz. Entonces cayó el telón, el escenario desapareció y Henri de Tolouse -Lautrec se encontró con su Jane Avril en los campos de Albi. Ahora era de nuevo mediodía y las cigarras cantaban como enloquecidas. Jane Avril, exhausta por el calor y la danza, se dejó caer bajo una encina y se levantó las faldas hasta las rodillas. Después le tendió los brazos y Henri de Tolouse- Lautrec se dejó caer en ellos con voluptuosidad. Jane Avril lo abrazó contra su seno y lo acunó como se acuna a un niño. A mí me gustabas incluso con las piernas cortas, le susurró al oído, pero ahora que tus piernas han crecido me gustas todavía más. Henri de Toulouse- Lautrec sonrió y la abrazó a su vez, y, apretando la almohada, se dio la vuelta y siguió soñando.
     
     
     
    HENRI DE TOULOUSE-LAUTREC. Albi, 1864- Malromé, 1901. Perteneciente a una antigua y noble familia francesa, fue pintor, dibujante y litógrafo. Deforme de cuerpo, llevó en París una existencia inquieta, infeliz y desordenada, convirtiéndose en asiduo de los tabarins , los music-halls y las casas de lenocinio. Odió las escuelas y las academias. Dibujó payasos, actores, bailarinas, borrachos, prostitutas, el vicio, la miseria, la soledad.
     
     
     
    De ANTONIO TABUCCHI, " Sueños de sueños" , Editorial Anagrama, Barcelona, 1996. Pág. 69- 71 (sueño de...), pag.94 ( datos biogr.)
     
    October 26

    De " Cartas a un joven poeta" Rainer M. Rilke

     

    "Una obra de arte es buena si nace de una necesidad. Es este origen mismo el que decide: no hay otro criterio. He aquí por qué, querido señor, no puedo darle otro consejo que éste: inmérjase en sí mismo, escrute las profundidades de las que brota su vida. En su fuente misma, encontrará usted respuesta a esta cuestión: ¿Debo en verdad crear? Acójala tal como ella resuena en usted mismo sin quererla interpretar. Tal vez le parezca que está llamado a convertirse en artista. En ese caso, cárguese con su destino y asúmalo, con su peso y su grandeza, sin conceder el menor valor a cualquier recompensa que pueda venirle de fuera. Porque el que crea debe convertirse para sí mismo en un universo, hallarlo todo en sí mismo y en la naturaleza con la cual se halla vinculado... Deje que su desarrollo siga, tranquilo y grave, su propia ley. La forma más violenta como podrá usted alterar su curso consistirá en buscar en las opiniones de los otros una respuesta a cuestiones a las que sólo el sentimiento más íntimo, a lo largo de la más silenciosa de las noches, logrará tal vez responder".