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July 15 La izquierda está devaluada![]()
A sus dos añitos y medio la Guada descubrió las tijeras. Es así que se la pasa cortando papeles y pidiendo ayuda para poder hacerlo a gusto. De cuando en cuando me dice: mamá, ¿me ayudás? Entonces me da un papel que va de muy grande a minúsculo y me pide que lo tenga tenso, así es más fácil cortarlo. Ayer estábamos en este ritual y pasaba que no conseguía lograr ningún corte, entonces le dije que probara con la mano derecha, que parece ser su mano dominante. Cambió de mano la tijerita y con una sonrisa amplia se lo pasó cortando y cortando, hasta que miró preocupada su mano izquierda y mostrándomela con gesto de sorpresa exclamó: ¡ésta no anda! March 26 El chico del pulóver anaranjado con franjas azulesViajo a terapia en colectivo durante una hora hasta Belgrano. Pasó una tarde de marzo que tomé el colectivo unos minutos antes de lo habitual y llegué temprano. Fui a la plaza cercana al consultorio y empecé a elegir algún banco para sentarme hasta la hora de la sesión. A simple vista estaban todos ocupados, pero encontré uno vacío. Apuré el paso mientras buscaba un cigarrillo en la cartera, cuando vi que se dirigía hacia el asiento elegido un adolescente o cómo decir, un chico saliendo de la adolescencia o bueno, un hombre de unos veintipico. De inmediato me llamó la atención su apariencia, vestía un pulóver y hacía mucho calor. Los colores de la prenda eran muy llamativos, un anaranjado subido con franjas en azul Francia. Lo voy a llamar chico. El chico iba caminando lentamente y con aspecto de rigidez, no tanto como las momias andantes de las películas pero más o menos. Tenía el pelo más bien largo, rubio claro, lacio, y rígido también. El jean era celeste claro, como esos llamados prelavados que se usaban hace tiempo. Zapatillas. El pulóver también me hacía acordar a unos de años atrás, con diseño geométrico y bastante largo. Viendo su andar pétreo pensé que el chico quizás estuviera drogado o hubiera tomado alcohol o tendría algún problema físico, no sé. También fantaseé que parecía un visitante del pasado recién bajado de la máquina del tiempo y todavía aturdido. Lentamente se sentó en el banco, pero justo en un extremo, dejando las tres cuartas partes libres. Yo ya llegaba al banco cuando pensé mejor buscar otro vacío, como hago siempre. Cuando estaba por pasar por adelante del chico sentado y a punto de encender el cigarrillo me dijo con voz tenue: señora, ¿puedo hacerle una pregunta? Y esperó mi respuesta. Sí, le dije, con cara de susto, no sé bien por qué o quizás porque todo lo que había inferido de él. ¿Sería tan amable de regalarme un cigarrillo? Sí, sí, le dije y busqué en la cartera, un tanto sorprendida por el uso del verbo regalar. Tardé bastante en dar de nuevo con el paquete hasta que le ofrecí uno, el que tomó tras acercar el brazo con extrema lentitud hasta mi mano . Le estoy muy agradecido, me dijo. De nada, o está bien, algo así dije sonriendo y retomando veloz la marcha, pero su voz nuevamente me lo impidió al decir: ¿sería tan amable de darme fuego? Sí, sí, le dije, agregando: ¿te molesta si te doy de acá? mostrándole mi cigarrillo prendido y sorteando la búsqueda en la cartera. Está bien, me dijo y tomándolo juntó la pequeña braza con el extremo del suyo apagado y empezó a sorber aire… lentamente. Lo observaba, y vi sus uñas medianamente cortas con mugre oscura debajo. Y pensé en esos largos segundos que quizás hacía tiempo que no se bañaba, o se ensució las manos, o no sé. Lo miré y vi que la rigidez de su cabello dorado era debido a lo mismo, se notaba que el pelo no había sido lavado hace tiempo. Su piel también se veía con aspecto graso, y sus manos me hicieron acordar a las manos del conocido dibujo de Durero, de dedos largos, pero sin nudos visibles, estilizadas, sin arrugas. Me devolvió el cigarrillo y con una leve sonrisa repitió: le estoy muy agradecido. Le devolví la sonrisa y le dije algo así como de nada, chau. Seguí caminado hasta encontrar un banco y pensé en los modales del chico, en sus manos, en su paz extrema. La reiteración del agradecimiento con idénticas palabras y tono me hizo acordar a Bartleby con su calmo y obsesivo “preferiría no hacerlo”. Los cinco minutos que estuve en la plaza pensé en él, en el misterio que desprendía. Ya se había ido del banco y caminaba rígido con el cigarrillo. Pensé que no me tendría que haber agradecido el pucho, después de todo es una mierda, pero bueno, se entiende, un fumador que se quedó sin tabaco agradece mucho el gesto. Se hizo la hora y fui a terapia. A los dos días se me ocurrió visitar a mis padres con mi hija. Era una mañana soleada y calurosa. Tomamos unos mates y cuando estábamos por volver a casa mi padre comenzó a sentirse mal, leves mareos, pero como es hipertenso decidió ir a la farmacia para ver cómo andaba su presión. Le dije que lo acompañaría pero no quería, insistiendo en que él podía ir solo. Seguí insistiendo y fuimos los tres, de paso nosotras volveríamos a casa después de la farmacia. Una vez ahí le tomaron la presión y resultó dentro de los parámetros normales. Cuando nos íbamos, me encontré con una compañera del secundario que hacía cuatro años no veía, estaba con su hijo de un año, así que nos quedamos hablando largo rato en la puerta del negocio. Al volver a casa – con mi padre también que insistió en acompañarnos- pensé en cómo cambian sobre la marcha los pequeños planes que uno hace, había seguido el impulso de tomar unos mates una hora nomás en lo de mis viejos y los hechos: mareos, encuentro con mi amiga, habían dilatado la salida más de dos horas. Cuando estábamos por cruzar la calle de un pasaje a dos cuadras de mi casa y mientras veníamos hablando animadamente miré hacia la derecha y lo vi. Dos días después de esa aparición en la plaza el chico de aspecto sedado estaba caminado lentamente por el medio de la calle del pasaje. Como en un déjà vu, la visión era idéntica, misma ropa, mismo andar, mismo estado del pelo, mismo o más calor, sin cigarrillo. Lo miré de nuevo, dándome vuelta y viendo que seguía su marcha calma. Me dio una sensación de extrañeza, como si el libro Buscando a Wally – donde los niños deben buscar a este personaje siempre idéntico en distintos escenarios dibujados con profusión de seres y objetos- se hubiera hecho realidad. Le conté a mi padre: ¿ves a ese chico? Sí, sí. ¿no ves nada raro? Y… sí, camina raro. Seguí: además con este calor está en pulóver. Y sí, hay gente que se viste así con calor. Sí, pero yo lo vi en Belgrano, hace dos días, lejos de acá, con la misma ropa, mismo andar, ¿no es una casualidad increíble? Y sí, me dijo. Nada más. Si no hubiera ido a tu casa y a la farmacia y visto a Vanesa no lo hubiera visto. Y que lo haya visto no significa tampoco nada, supongo. Pensé que son así algunas casualidades o probabilidades estadísticas, o lo que sea, azarosas y sin sentido. Y si tenía algún sentido y acá entramos al resbaladizo mundo de leer los hechos como señales, a mí se me escapa. Quizás tuvo como sentido el que hoy lo recuerde y lo cuente y quién dice alguna vez se me ocurra escribir un cuento dándole sentido a la reiterada visión del chico del pulóver anaranjado con franjas azules. September 24 Guadalupe y sus dibujos
Mi hija Guadalupe cumplió el veinte de septiembre un año y diez meses, y por estos tiempos una de sus más placenteras actividades es: dibujar. Le dimos crayones y papeles de distintos tamaños, blocks, pizarras, pero sus soportes predilectos son las paredes y pisos, quizás hay una muralista en germen..¡ y yo coartándola!. Y sí, me doy cuenta que prefiere los muros porque no se mueven como el papel, son amplios y permiten dibujar de parada y encima con las dos manos. Pero le digo que no. Guadi: no en la pared, dibujá en el papel. Ella ya aprendió a decir papel: "pel" dice riendo. Sus momentos de clímax dibujístico son aquellos en que estoy cocinando ; entonces la miro y veo que está jugando plácidamente con sus chiches. Al rato vuelvo a mirarla y me encuentro con la visión de la pequeña con un crayón en cada mano dibujando en el muro con movimientos que recuerdan a un director de orquesta en el momento de un molto vivace. La miro y se me dibuja una sonrisa porque el espectáculo es de una alegría contagiosa, pero rápidamente cambio el registro y voy hacia ella diciendo noooo, no Guadalupe, en el papelll. Ella se asusta primero y cuando ve que me acerco dibuja rápido mientras repite como letanía :no, no, no, acompañándolo con líneas netas como tajos. Me agacho, le doy un beso, un abrazo y le explico – medio culposa- que ahí tiene todos sus papeles para dibujar, pero claro, comparados con la pared blanca ¿qué placer da un papel?. Hace unos días me detuve un tiempo a ver las paredes de mi casa y se ve que cocino mucho o no sé en qué momentos habrá ocurrido, pero las paredes , el placard, espejos, muebles , tienen grandes y pequeños grafismos, y cuando vienen visitas Guadalupe los lleva de la mano y los señala orgullosa: ete, ete , ete y señala con el dedito. Algunos ya los borré ante su mirada de sorpresa, sobre todo los de la heladera con Birome (salieron solo con goma de borrar) y ahora me queda el resto. Antes de hacerlo se me ocurrió tomarles unas fotografías y lo hice. Cuando me vio no dejaba de sonreír y señalarme unos inhóspitos, en zócalos, debajo de la mesa, sillas. Registré casi todo, parecía una pericia. Ahora se me ocurrió forrar una mesita baja con papel afirmado con cinta adhesiva y veremos qué pasa. Igualmente creo que las paredes ya las dejó porque quedaron todas ocupadas y siempre busca superficies nuevas. Cuando escribo esto obviamente me acuerdo de la canción de Víctor Heredia: Dulce Daniela “anda pintando toda la casa con trozos de crayón, rojo a los muros, verde al oscuro sillón del comedor…” ja. Y también de Galeano :
En las profundidades de una cueva del río Pinturas, un cazador estampó en la piedra su mano roja de sangre. Él dejó su mano ahí, en alguna tregua entre la urgencia de matar y el pánico de morir. Y algún tiempo después, otro cazador imprimió junto a esa mano su propia mano negra de tizne. Y luego otros cazadores fueron dejando en la piedra las huellas de sus manos empapadas en colores que venían de la sangre y de las cenizas, de la tierra, de las flores. Trece mil años después , cerquita del río Pinturas, en la ciudad de Perito Moreno , alguien escribe en una pared: Yo estuve aquí.
August 01 DEDICADO A MI HIJA GUADALUPE. ANDRÉS CALAMARO. La primera noche que tuve a mi hijita Guadalupe en brazos quise cantarle una canción de cuna, mientras miraba embelesada esa carita preciosa de cachetes gorditos , ojos achinados y boquita dibujada. Empecé con el arrorró pero sentía que no me iba y salió sin pensarlo la canción de Andrés Calamaro " Crímenes perfectos". La canción la había escuchado sólo unas pocas veces, pero en unas había cantado sobre la pista leyendo el librito que trae el cd... y se ve que me quedó. Convengamos en que la letra no es compleja como algún tramo del Ulises de Joyce, más bien todo lo contrario, es simple ; y la melodía agradable para cantarle a un bebé antes de dormir. Y así lo hice las noches siguientes , alternando con "No me pidas que no sea un inconsciente" , también de Calamaro, canción que me encantaba en mi adolescencia y hacía años no escuchaba. Pero me salió así, ya la Guada le encantaba. Hablo en pasado porque a los seis meses empezó a dormir solita, sin arrullos en mis brazos o los de su papá. Simplemente jugaba un poquito con sus muñecos en la cuna y a los instantes se dormía. Ahora igual. Lo lindo fue cuando escuchó las dos canciones de Calamaro del cd y me miraba sorprendida y volvía a mirar al equipo de música, así, a mí, al equipo, ja.
En este momento, el solcito de Guada está durmiendo y yo le vine adedicar estos videos con todo mi amor.
April 16 RETA Este verano, como el anterior, fuimos de vacaciones a Reta, un pueblo de la costa cercano a Claromecó. Tiene 400 habitantes, pero en la playa se ven sólo algunos puñados de gente. Es bastante agreste, el agua que sale de las canillas es salada y olvidando ese dato, me pasó de comprobar que horrible es el café salado. Se puede obtener agua potable en un tanque a la entrada del pueblo. No hay antenas de celular , pero si uno sube a algún médano alto o encuentra justo un sitio de casualidad , puede encontrar señal. Resulta cómico ver a algunos subidos al médano gritando por solidaridad : ¡acá hay señal!. Parece que llega la onda de la antena de Claromecó. Hay un sólo lugar con computadoras y dos locutorios. Por todo esto no cuesta tanto desenchufarse un tiempo.
Nos encanta Reta , las playas son inmensas, terminan en médanos altos con arbustos ( ¿tamariscos?). El agua - por una corriente en particular- es un poco más cálida que en otras localidades. Hay sólo cinco balnearios, uno muy cerca del otro. Este año el clima fue hostil, mucha lluvia , viento y pocos días de sol .
Un día nublado, con algo se sol por momentos, fuimos con Marce y Guada a la playa. Sacamos todo lo de los bolsos: el equipo de arena de Guadi, el de mate, lonas y todo eso. Vimos que a unos metros estaba el escritor Sasturain con su esposa, también escritora. De pronto empezó a llover y empezamos a juntar las cosas, rápido. Los pocos que había en la playa hicieron lo mismo; cada vez la lluvia era más intensa. En unos instantes estábamos todos subiendo un puentecito de madera , algunos corrían, los chicos gritaban. Me empecé a reír por tanta desmesura y exclamé: - ¡estamos como locos y es agua, no ácido muriático! La risa se contagió y paramos un poco el ritmo de huída.
Estas vacaciones van a ser inolvidables porque son las primeras que disfrutamos con Guadalupe. En Reta empezó a caminar , aprovechando la mullida arena.
Una noche cayó un rayo cerca, se iluminó todo y el piso tembló. La verdad es que quedé dura del susto, encima estaba leyendo tranquila en la cama. Marcelo me dijo que estábamos en plena tormenta eléctrica y ahí comentamos sobre casos de personas fulminadas por rayos, un jugador de fútbol, creo que de Colombia, otra en la playa. Pensé que en una noche así Mary Shelley debe haber planeado su Frankestein, en esa famosa reunión con el poeta Shelley, Lord Byron y Polidori.
Al día siguiente el cielo estaba nublado, cerrado. Discutimos de ir o no a la playa. Marcelo me dijo que podía haber tormentas eléctricas, - ¿y cómo sabés si son eléctricas? le dije malhumorada, bajo el síndrome de abstinecia solar, ¿ tenemos que llevar un tester?. Nos reímos y fuimos a un pinar cercano a tomar unos mates.
Una tarde, recorriendo las calles de tierra, nos pusimos a mirar las casas y al pasar sentimos que alguien nos miraba desde una ventana. Era un alienígena, o marciano, no sé, era verde y parecía de plástico. Pensamos, como dice la publicidad de Seven Up: que alegre, que copada es esta gente.
Espacio con parrillas , de los departamentos
Guada y yo en la puerta del mercado- Calle de Reta
Alienígena
EL PARO DE MODELOS ( 1986)Hace unos días me encontré con mi amiga Daniela y recordamos nuestros años en la Prilidyano Pueyrredón , aquella conocida escuela de Bellas Artes que ya no existe, sí el edificio que ahora es una sede del tan controvertido IUNA. Nos acordamos de un episodio en particular que nos hace reír y hablar largo y tendido sobre las costumbres educativas en esa escuela y de muchos temas asociados a nuestra adolescencia. Segundo año de Bellas Artes. 1986. Tres años de la vuelta a la democracia. Clase de dibujo con profesor temido por la mayoría de los alumnos. ¿El motivo? Nos hacía pasar unos calores tremendos, paseaba todo el día por la sala silenciosa- ya que cada uno estaba dibujando en su tablero- casi sin hacer ruido, y con voz firme y elevada hacía comentarios del siguiente tenor: - ¡Arreglá esa mano que parece un guante! ¿ y vos cómo pasaste el curso de ingreso ?: ¡no sabés dibujar! Y frases por el estilo. Me acuerdo de una compañera - que después abandonó la escuela- llorando de escuchar a viva voz: ¡ dibujás muy mal! ¡Te equivocaste de carrera! A veces nos preguntábamos, antes de entrar a clase de dibujo, a quién le tocaría hoy recibir las críticas feroces. Lo cierto es que nadie que recuerde, le paraba el carro. Se decía que era un artista consagrado y excelente docente y supongo que eso tenía un peso en nosotros, además estábamos acostumbrados a no discutir con un profesor, nuestra educación en gran parte se había desplegado en tiempos de dictadura donde “ el silencio es salud” . Habría seguramente cursos menos sumisos. De vez en cuando el profesor elogiaba trabajos, pero en voz baja.
En segundo año de Bellas Artes se acostumbraba dibujar “figura humana con modelo vivo” que venía a significar: “ desnudo” o “ desnudo con modelo” ( no imaginado) .
Luego de haber dibujado en primer año naturalezas muertas ( frutas, etc) y con la ayuda de un espejo : ojos, nariz, boca, y sin él: manos, pasó que nos encontramos en segundo con la novedad de dibujo con modelo humano vivo y desnudo. La modelo era una mujer, Ema, de unos 60 años. Muy robusta, con grandes senos y abdomen prominente. Tenía una expresión melancólica y a veces- en las poses recostadas- dormitaba. En las poses de sentada , nos pedía descanso y ni hablar en las de pie. No puedo detenerme en todas las sensaciones que sentí al ver el cuerpo desnudo de Ema y la incertidumbre sobre si podría dibujar en el gran papel todo aquello de la manera más realista posible, esa era la consigna, porque demoraría mucho y se me va la anécdota en cuestión. Tras estar dibujando meses a Ema y conocer cada parte de su cuerpo , pasó que fue asignada a otro curso. La reemplazó un modelo varón. Pero él no estaba desnudo, tenía slip. Verde. Daniela dice que marrón. Pero ambas coincidimos en que siempre era el mismo slip y medio raído. Algunos comentamos soto voce por qué el modelo varón no estaba desnudo y la mujer sí, pero no dijimos nada. En mi caso, me daba tanta adrenalina enfrentar la tarea de dibujar un cuerpo real( siempre había dibujado sin modelos) que ni pensaba en un agregado más de la anatomía .
El modelo era flaco , llovido, un tanto desgarbado y sus actitud era de cero onda con su trabajo, como si lo hiciera a su pesar, con cierto aire de resentimiento. El rostro era más interesante para dibujar que su cuerpo , de nariz grande , con el hueso marcado , ojos y boca grandes también. Después de dibujar tanto a Ema, dibujar un torso sin relieves daba al dibujo un aspecto de no acabado, sólo líneas definiendo el contorno, una silueta.
Pero pasó que un día Slip Verde no vino porque se adhería al paro de modelos. José -uno de los pocos hombres que había en el curso - propuso contratar otro de manera privada. El martes siguiente llegamos todos y ocupamos nuestros lugares. Dibujábamos parados, frente al tablero de un metro ochenta aproximadamente, sostenido en un caballete. Formábamos dos hileras paralelas a los lados largos de la sala. En el medio quedaba un pasillo, por donde pasaba el profesor. Los que no veían bien a larga distancia se acomodaban adelante, pero no sólo por ese motivo, también por gusto personal. Ese día llegué cuando ya estaban ocupados mis sitios habituales: los tableros del fondo; los elegía porque no me gustaba dibujar a la vista de otros; siempre dibujar para mí había sido un acto privado y me quedaban costumbres de la época anterior a bellas artes. Esta vez me ubiqué en el centro, más bien cerca de los primeros tableros, cerca de donde se ubicaría el modelo. Sólo ese detalle espacial me provocaba ansiedad. Elegí mi tablero y salí del aula hasta la proveduría de materiales del primer piso a comprar una hoja.
Vuelvo al aula. Veo al profesor. Luz. Los tableros no me dejaban ver a mis compañeros, pero sí veo con el rabillo del ojo al modelo, sólo parte de su silueta de espaldas. No enfoqué la mirada hasta llegar a mi lugar. Lo veo. Estaba desnudo, sin slip. El dato me llamó la atención y de inmediato pensé : qué difícil dibujar todo eso. Y “ todo “ no es sólo una manera casual de hablar, sino que alude a las proporciones de su miembro. Mientras ponía las chinches a la hoja para ajustarla al tablero pensaba : ¡justo hoy estoy adelante! Miré a mis compañeros y todos trabajaban en silencio. Gabriela tenía la cara colorada. Soledad reprimía la risa mirando cómplice a Lilian. Y el profesor , ayudado por un puntero, daba indicaciones sobre el cuerpo del modelo, sugiriéndonos cómo abordar la tarea. Mi amiga Daniela estaba primera, al lado del modelo, para variar sonrojada , roja como tomate, seguro que con gotitas de sudor en el bozo. Con voz de súplica , pero firme, le dijo al profesor que tenía interés en dibujar el rostro del modelo en vez del cuerpo entero, aprovechando su cercanía. El profesor picó y le dijo que sí. Por un momento pensé en emular a Dani, pero yo no estaba tan cerca y para hablarle al profesor tenía que estar motivada por algo muy justificado, más o menos del tipo: profesor, se le está cayendo el techo en la cabez… plaf!!!
La técnica del día era “ aguada” , no me gustaba. Consistía en preparar en vasitos una mezcla de agua con distintas cantidades de tinta negra, con lo que se obtenían distintos grises; con pincel y trapos o esponjas, se aplicaban al dibujo ya contorneado o - los más osados o seguros- directamente al papel. A mí me salía bastante mal, siempre se producían chorreaduras incontrolables . Otras veces estaba conforme ni bien terminaba de aplicar la tinta, pero había que conocer bien el efecto de secado sobre el tono, de lo contrario podía suceder que el dibujo tuviera buen aspecto estando mojado, pero al secarse, la tinta se aclaraba y el dibujo casi desaparecía .Era horrible la sorpresa al venir del recreo y decir: ¿ y dónde están las sombras? ¿y el brazo?. Y encima con el temor agregado de que el temido profesor te lanzara uno de sus dardos verbales.
Con todos esas tensiones en mi cabeza empecé a dibujar. Estaba bastante conforme con la estructura de líneas, se parecía bastante a un cuerpo masculino. Este modelo no difería mucho de Slip verde en cuanto a masa muscular, su cuerpo no tenía mucho carácter digamos, por lo que su dote sobresalía aún más. Estaba parado con un suave quiebre de caderas opuesto a la pierna en descanso, la pose se conoce como contraposto y es muy frecuente en esculturas grecorromanas y sus descendientes en la historia del arte, el David de Miguel Ángel por ejemplo. Un brazo estaba en posición de jarra, el correspondiente a la pierna firme, donde se apoyaba el peso del cuerpo y el otro laxo , del lado de la pierna en descanso. Era un verdadero contraposto, que deja ver un cuerpo en plenitud sin esconder nada, en actitud de : aquí estoy yo. Y ahí estaba él. No supe su nombre. Eso era bastante común, el modelo era como una manzana u otro objeto, no hablábamos con ellos ( salvo con Ema) y los profesores manejaban su cuerpo para elegir poses o los rozaban apenas con un lápiz para señalar partes de su anatomía. Supongo que algo así debe pasar en la carrera de medicina, esto de entender los cuerpos como medios y de abordarlos con todo un bagaje de preguntas para obtener ciertos conocimientos. No quiero decir que un estudiante de arte o un artista no tenga empatía con sus modelos, pienso ahora en Juan Francisco Adaro ,el artista amigo de spaces y en sus maravillosos retratos donde se respira la empatía. (http:// www.changaa.spaces.live.com) Digo que en esas circunstancias que cuento ( obligación de dibujar mostrando avances, profesor temido, primeros dibujos de cuerpo entero , técnica difícil) estar relajado frente al modelo era muy difícil. Además estaba el agregado del miembro descomunal, le llegaba a la mitad del muslo o más . Me río ahora pensando si le hubiera dicho aquél día al profe de dibujar el retrato del miembro solamente.
Mientras dibujaba empecé a oír un chistido muy débil que venía del fondo, miré y nada. Otra vez, más alto. Era Fabiana, una compañera de Misiones de tonadita cantarina. Había venido de su provincia sólo para estudiar en la escuela. No éramos amigas, pero a veces charlábamos. Tenía un apellido con muchas consonantes y año tras año se repetía el pequeño gag de Fabiana deletreando el apellido, contando su origen polaco, la historia de los polacos en Misiones. El final de apellido sonaba a “ chosqui” , pero antes venían eses, doblebé , ce, de todo. Era rubia de ojos celestes achinados, rasgos que motivaban también todo un relato sobre etnias acrisoladas en Misiones hasta llegar al tema de las” adopciones ilegales “( resalto con comillas por el contrasentido: si es adopción es legal) por la abundancia de niños rubicundos en esa provincia. La que me chistaba sin parar -chistido obsesionado como aquél corazón delator de Poe- era Chosqui. Me acerco hasta su lugar , ella tenía un gesto ambiguo de tensión entre estar indignada y pudorosa ( tenía los cachetes rojos). Me señalaba su dibujo. Cuando lo miré me sorprendí primero y reprimí una carcajada. Había dibujado todo el cuerpo del modelo menos los genitales. Imaginen todo un paciente recorrido de líneas bien visibles detallando rasgos faciales hasta uñitas de pies ,y de pronto las líneas se interrumpen y hay un gran espacio blanco. ¿qué pasó? Le dije. -¡Estoy indignada, hay que quejarse de esto, es una falta de respeto , estar con los órganos al aire adelante nuestro! . Pero ella no decía “ los órganos” sino que hablaba aspirando unas letras y la frase sonaba : “ lo´ jórgano”. Yo no podía hablar mucho, estábamos en plena clase, el profesor paseándose por los tableros. Entre risas le dije: - olvídate que es una poronga y pensá sólo en la forma , acordate de Cézanne, mirá la geometría de las formas, pensá que es de yeso ( porque antes copiábamos esculturas de yeso , réplicas de obras canónicas como los esclavos de Miguel Ángel). Pero ella estaba dislocada de la clase, del aula, de las dificultades de dibujar del natural, no veía a un modelo, veía a un hombre en bolas y ostentando lo´jórgano. Corregí poronga y le hablé de genitales, ya que órganos me sonaba a riñones y poronga era muy sexual. Volví a mi tablero y empecé con la aguada. Resultado aceptable. Justo cuando unos gotones de tinta oscura empiezan a chorrear sin mi permiso se acerca el profesor á mí. Hasta ese momento no me había tocado en desgracia algún comentario lapidario. Las chorreaduras partían del abdomen y se posaron sobre las líneas del pene , resultando constreñido por dos líneas casi rectas. Resultado espantoso. Y lo vio el profesor . Y me lanzó con un tono grave, elevado , pendenciero y exasperado : - ¡Arreglá esos genitales , por favor! ¡Parecen un palo de escoba! . Y yo: - sí, sí ( riendo nerviosamente ) es que me chorreó la tinta y… ¡ Mala técnica querida! ¡No conocés la técnica!. Y se fue. Al instante pasé a formar parte del subgrupo “ rojo tomate” . Reprimí la ira provocada por sus palabras bajo una apariencia de roca, de roca roja, rojo tomate.
Llegó el recreo y sentí como se me desprendía la armadura de la piel. Agarré un cigarrillo y me fui al lugar de Daniela a ver su dibujo. El profesor salió del aula. Pero la mayoría nos quedamos porque hacía frío y el bar de la escuela era tristísimo y gélido. En los recreos es habitual que los modelos se vistan y salgan a tomar algo, o al baño. Pero Jórgano ( llamémoslo así a falta de recordar su nombre) se quedó con nosotros y no se vistió. Estuvo la media hora del recreo desnudo, fumando y paseándose por los tableros para ver cómo lo habíamos dibujado. El aura asexuada de un modelo posando se desvaneció de golpe porque ya no estaba posando. Ahora era un tipo en pelotas, tranquilo como en playa nudista buscando relacionarse con nosotros. Era cómico ver a Jórgano acercarse a Gabriela en bolas y hablarle animadamente, mientras Gaby - del grupo tomate- desplegaba la sonrisa social y respondía lacónicamente. Jórgano estaba en su salsa, caminaba por la cálida sala, se rascaba sin pudor, manoteaba de cuando en cuando lo suyo; parecía no percibir cierta incomodidad en el grupo, o quizás no le importaba, o quizás le agradaba . La Chosqui estaba que trinaba y el espacio blanco seguía vacío. Nos habló a un grupo para convencernos de hablar con el profesor para que Jórgano se pusiera slip, que era una ofensa para las mujeres y cosas por el estilo. Negamos la moción argumentando que lo natural debía ser que un modelo masculino estuviera tan desnudo como una modelo mujer. Ella no habló más del tema y se fue contrariada.
Cuando terminó la clase enrollé con descuido mi dibujo, sabiendo que lo iba a tirar. Nos fuimos con Dani a la parada del colectivo muertas de risa, descontracturadas del todo, hablando casi a los gritos , riendo hasta llorar. Para tomar el colectivo vacío fuimos caminando unas cuantas cuadras hasta la terminal - la facultad de Derecho- atravesando París, así llamaba Dani a las cuadras de Recoleta que nos conducían a la facultad, Alvear, desembocando en La Biela , Centro Cultural Recoleta, puente de Libertador. Nos fumamos un pucho en una plaza y hablamos del miembro, nos confesamos -muertas de risa- que gracias al paro de modelos habíamos conocido uno en cuerpo presente , encima descomunal, demasiado grande dijimos. Nos reímos pensando en que a los diecinueve años pudimos conocerlo gracias a Bellas Artes , que era un bajón esa anécdota: ¡recién lo conocí por un modelo!.
Jórgano no vino más. Volvió Slip verde y una compañera le preguntó si se podía sacar el slip .- De ninguna manera, dijo él , encorvado y molesto . Ante la insistencia , mencionando que las modelos sí se desnudaban, él se siguió negando, argumentando que su gremio lo amparaba. Nunca había visto esos destellos de furia en los ojos del modelo, por la apasionada defensa de su decisión de usar ropa interior.
A los meses de la partida de Jórgano, la Chosqui anunció su casamiento, así, de pronto, se casaba en unos meses. A un suspiro del casorio contó que estaba embarazada. Lo primero que dijimos con Daniela fue: -¡¡ ¿ Tanto lío con lo´jórgano y ya la conocía?!!
Slip verde siguió con nosotros también el siguiente año, con su habitual gesto y su pose encorvada. Seguimos con él tratando de que no nos contagiara la melancolía hasta que llegó Valentín … pero esa es otra historia.
Este es un retrato de Ema del año siguiente a la anécdota. La verdad es que no se parece mucho, además el pelo era oscuro, pero en ese momento teníamos otro profesor que insistía en que pongamos zonas oscuras ( que llaman más la atención) sobre partes significativas del dibujo ( ojos, manos).
December 31 BELA LUGOSI ES GARDELCuando tenía unos diez años fui con mi mamá al mercado, un gran espacio techado a unas cuadras de casa, con locales de venta de alimentos. Estábamos en la cola de la carnicería , éramos dos más en la larga fila. Había silencio , de voces más bien, porque la sierra del carnicero sonaba a cada rato. Me puse a mirar los cortes de carne , el delantal manchado de sangre del carnicero, las paredes al fondo del local , y lo vi. Era un poster de un personaje que yo conocía. Un hombre de labios delgados, pelo oscuro, engominado... sí, lo conocía, aunque no en en esa actitud risueña y cordial. Entonces, sentí el impulso de comentarlo con mi mamá en voz alta, para que escucharan los de la cola de la carnicería los conocimientos de esta niña. Y dije: - Mirá mamá - señalando con el dedo- es Bela Lugosi. De los de la fila no me acuerdo, pero mi mamá- después de una sonora carcajada dijo: ¡nena!, es Gardel!. Primero discutí que no , que no era Gardel, que era Bela. Después...me sonrojé , por haber cometido semejante error al confundir al zorzal criollo con Drácula. Después me reí y me seguí riendo los años que siguieron cuando recordaba la confusión. Y ahora, después de unos 30 añitos de lo sucedido , se me ocurrió contarlo en este espacio, quizás motivada por los diálogos sobre películas de terror con mi amigo virtual Marcelo (www.kortandoklavos.spaces.live.com) .
Cada vez que había contado esta anécdota a alguien , sucedía que no conocían o recordaban a Bela Lugosi o no encontraban parecido con Gardel o decían: -sí, se parecen, sin mucho entusiasmo. Subrayo esto porque a mí no me parecían sólo parecidos sino iguales. El inconveniente para contrastar los dos rostros era el siguiente: Gardel nunca aparecía en fotos con cara de malvado o serio y Bela Lugosi no aparecía sonriendo. Pero pasó que para ilustrar este escrito entré en google y puse en el buscador: Bela Lugosi- Gardel y para mi sorpresa y alegría apareció una lluvia de páginas en referencia a estos personajes y su parecido, señalando además su contemporaneidad y su convergencia temporal en París ( leeré mejor sobre esto último porque no sé si era verdad o ficción, ja)
Aquí van unas imágenes : 1)
¿Quién es? Bela Lugosi como el conde Drácula espiando a su inminente víctima?
o... Carlos Gardel embarcado, mirando el horizonte y a punto de entonar:
" Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos van marcando mi retorno..."
2) 3) 4)
2) ¿Gardel unos instantes después de la foto anterior, ya cantando, con su
conocido gesto de levantar las cejas al entonar? o...
¿Drácula ( Bela) atemorizado ante el crucifijo que le mostró la víctima
como escudo?
3) ¿ Drácula a punto de morder el terso cuello de una mujer para sorber su sangre?
o
¿ Gardel a punto de sorprender con un beso a una de las rubias de New York?
4) ¿ Gardel en su postura clásica? o ¿ Bela en entrega de premios?
5) 6)
5) ¿Gardel a punto de cantar: " sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando..."?
o Drácula recibiendo un tímido rayo de sol que anuncia el alba y planeando la huída
pronta al ataúd?
6) ¿Gardel con su sonrisa plena ?
o Bela imitando a Gardel?
Por último, dos cosas:
Hay un dato trágico sobre la vida de Bela Lugosi que quizás conozcan, pero por si no lo saben les cuento: dicen que el actor estaba tan ensimismado con el personaje del conde que llegó a creer que era él y por ejemplo, dormía en un ataúd... no sé qué más haría como el conde, si habrá picado algún cuello ...
Por último, quiero ofrecer - a quien desee usufructuarla - una idea que guardo hace tiempo. Se trata de una marca, sí, de un nombre que se me ocurrió para una marca comercial, y un slogan además. Si alguno de ustedes se dedica o se dedicará a hacer velas artesanales les recomiendo esta marca y este slogan :
Vela... " Lugosi" ..." para noches eternas" ... ji
Para ver a Bela Lugosi en una escena de "Drácula":
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Para ver a Carlos Gardel cantando "Volver":
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Carlos Gardel " Mi Buenos Aires querido":
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December 05 DEJÉ DE FUMAR... Ayer, martes 4 de diciembre- dejé de fumar. Nos pusimos de acuerdo con una amiga - Andrea- para dejar juntas y darnos apoyo. Sé que cortar con esta adicción de mier es lo mejor, lo malo es el malestar de la abstinencia!!! ...Escribir en la compu sin fumar!, tomar un café sin fumar!, hablar por teléfono sin fumar!, bajar del bondi después de una viaje largo sin fumar!, abandonar los pequeños grupos de viciosos ( a veces de desconocidos) que en fiestas o sitios donde está prohibido fumar, buscan un jardín, la vereda, etc, para fumarse un fasín!. Disfrutar el relax pos clímax sin fumar!. Salir del cine...del teatro...de un bar...de terapia... sin fumar!. Basta! la lista es muy larga y se me hace agua la boca, la sangre me pide nicotina. Sólo agrego que ayer iba por la calle y vi a tanta gente fumar! y cuando pasaba alguno cerca mío ... absorbí cual fino incienso un poco de humo de esas tóxicas bocanadas...
November 22 ¡ME DIJO MAMÁ!Mi hija Guadalupe tiene once meses. Últimamente venía diciendo mamá, pero la palabra parecía ir dirigida tanto a la perra, a una planta, como al aire. El lunes vinieron a traer una cuna más grande, justo en el momento en que yo hincaba los dientes en un suculento sandwich de salame y pan negro ( un sánguche, bah!). La Guada me observó y sobre todo al sanguche. Como entraba el señor de la cuna , decidí calmar la actividad de mis glándulas salivales y me diponía a ir a la cocina para dejar de momento el tierno objeto de mi deseo... cuando de pronto...Guadalupe me miró contrariada y gritó : MAMAAÁ!!!....perfectamente articulado y expresivo. El tono sugería: adónde vas??? ( con ese sangu???). Me puse loca de contenta y le di miles de besos, mientras el señor de la cuna reía. Y bueno, desde ese lunes, escucho su tierna vocecita ( y a veces no tanto!) diciendo mamá a toda hora. A quién agradecer esta alegría?...quizás al sandwich de salame!!!, jaja. |
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